lunes, 21 de diciembre de 2015

ACEPTACIÓN. JEF FOSTER. LA CARRETERA, LIBRO Y PELÍCULA.

La búsqueda de la completud futura siempre tiene sus raíces en una experiencia de incompletud presente. Es en la incompletud del momento presente donde empiezan todo nuestro sufrimiento y nuestra búsqueda; y en una profunda aceptación del momento presente es donde pueden terminar.
A veces la gente acude a mí y me pregunta cómo pueden iluminarse. Suelo contestar simplemente: “Cuando te ilumines, ¿en qué se diferenciará tu experiencia de la de este momento?”, y, en respuesta a mi pregunta, suelen decir algo como: “Creo que, cuando esté iluminado, ya no tendré miedo. Creo que la tristeza y el dolor desaparecerán. Creo que la iluminación se llevará todo lo malo que hay en mí”. 
¿Te das cuenta? En realidad, nadie quiere “iluminarse”; lo que desean es escapar de los sentimientos presentes de insatisfacción, tristeza, dolor, ira, frustración, aburrimiento, vacío, o de no sentirse queridos o valorados. Lo único que quieren es poner fin a su sufrimiento; pero, en vez de hacer frente a ese sufrimiento en este mismo instante y de ver la integridad que hay en él, viven esperando a que un acontecimiento o un estado futuros lleguen y le pongan fin por ellos.
La más profunda aceptación. Jeff Foster.


Menciona y comenta Jeff Foster en su libro “La más profunda aceptación” una novela titulada “La carretera”, escrita por Cormac Mccarthy, que fue galardonada con el premio Pulitzer en el 2007. Tendrás que leer la novela, estaría feo que yo lo desvelara, para averiguar qué tiene que ver la historia que en ella se narra con lo que escribe Jeff Foster sobre la aceptación.
En el 2009 se adaptó al cine. La película me ha parecido muy buena y bastante fielmente adaptada, aunque, eso sí, su temática, como la del libro, bastante durilla.
Dos libros, el de Jeff Foster y el de Cormac Mccarthy, muy recomendables para regalar o regalarse en estas fiestas.


El mundo ha sido destruido hace más de 10 años por un misterioso cataclismo, pero nadie sabe exactamente lo que ocurrió. Como resultado, la energía, la vegetación y la comida, escasean. Millones de personas murieron debido a los incendios e inundaciones que se produjeron tras el cataclismo. En este contexto viven un padre (Viggo Mortensen) y su hijo (Kodi Smit-McPhee), sobreviviendo gracias a los alimentos y ropas que consiguen robar. A pesar de las dificultades, ellos continúan su viaje por la carretera, siempre rumbo al oeste, a la costa de los EEUU, en busca de un lugar seguro donde asentarse. Durante el viaje se cruzarán con otros supervivientes.


La carretera. Trailer HD en español:

miércoles, 9 de diciembre de 2015

LA ENSEÑANZA DE ECKHART TOLLE CUESTIONADA POR DAVID CARSE Y TONY PARSONS.

He leído recientemente el libro PERFECTA. BRILLANTE QUIETUD, de DAVID CARSE. En la página 305 dice lo siguiente:

“Las librerías están llenas de libros que proponen la validez de “vivir en el ahora”. Hay un autor muy popular que insiste en que no hay ni pasado ni futuro, sino solo el ahora, el momento presente. Esto suele entenderse como si siempre hubiera solamente un “ahora, y ahora, y ahora”, como si a cada momento presente le sucediera un momento presente siguiente. Una vez más, eso es pensamiento confuso. Lo único que se ha hecho ha sido rebautizar “ahora, ahora, ahora” a lo que en el fondo sigue siendo “pasado, presente, futuro”, provocando así más confusión. En esa concepción sigue perviviendo la idea secuencial del tiempo, según la cual un momento presente sucede a otro”.
Página 305.
El libro de DAVID CARSE me ha gustado. La enseñanza que transmite es directa, radical, sin concesiones. Me ha sorprendido la crítica que hace a la enseñanza de Eckhart Tolle. Y digo que me ha sorprendido porque yo he leído a conciencia los libros de Eckhart Tolle y he visto un montón de vídeos de sus retiros, y no me suena haber leído o escuchado en ellos que se diga “a cada momento presente le sucede un momento presente siguiente”. Si así fuera, no me importaría reconocerlo, pero me da la sensación de que DAVID CARSE solo se ha leído unas cuantas páginas del PODER DEL AHORA y a partir de esto a escrito su crítica.
Repasando las citas que he seleccionado de los libros de ECKHART, he encontrado una en la que precisamente dice todo lo contrario de lo que afirma DAVID CARSE que dice ECKHART:


El tiempo se ve como una sucesión interminable de momentos, unos “buenos” y otros “malos”. Pero si miras con más atención, verás que no es cierto que haya muchos momentos. Descubres que siempre hay solo este momento. La vida es siempre Ahora.

Esta otra cita de ECKHART desmonta eso de que en sus enseñanzas “sigue perviviendo la idea secuencial del tiempo”:

En el ahora, en la ausencia de tiempo, todos tus problemas se disuelven. El sufrimiento necesita tiempo; no puede sobrevivir en el ahora.


TONY PARSONS también cuestiona la enseñanza de ECKHART TOLLE por considerarla dual en uno de sus pocos vídeos subtitulados en español. No sé qué diría ECKHART al respecto. Para mi, lo realmente importante de una enseñanza espiritual y de quien la imparte es que lleve al despertar. Si eso sucede, esa enseñanza es muy válida y quien la transmite es un verdadero maestro. No es tan importante si es 100% no dual.
Conversaciones con TONY PARSONS. Parte 2:


Por su parte, ECKHART TOLLE, en su vídeo titulado “Sobre un curso de milagros”, habla del advaita e ironiza sobre algunos maestros advaita que “enseñan advaita desde la perspectiva de la mente”. Y yo no incluiría precisamente a DAVID CARSE ni a TONY PARSONS entre ellos.

lunes, 23 de noviembre de 2015

MÁSCARAS. WAINE LIQUORMAN. JEFF FOSTER. NATHAN GILL.

Cada ser humano individual
es una máscara que Dios
se pone para expresarse.
Las máscaras son cruciales.
Sin ellas no podría
haber representación.
Y tampoco habría un modo
de diferenciar los personajes.
Pero, ocasionalmente,
Dios se pone una máscara
que es casi transparente
y el espectador atento
vislumbra el Infinito.
Waine Liquorman


Jamás saques ninguna conclusión
acerca de los demás. 
Siempre terminarán sorprendiéndote. 
Porque están vivos, y en constante cambio, 
sin ningún 'yo' fijo que les pueda ser adjudicado.
Son un elenco de miles. 
Una mitología. Un desfile de máscaras. 
Trágicas, cómicas, feroces, extáticas, entumecidas. 
¡No los confundas con sus apariencias! 
Ve el Ser Universal que está detrás.
Respira. Mantente abierto. 
Serás humilde.
Jeff Foster



No tiene por qué producirse necesariamente una desaparición total de ese 'yo' porque de lo que estamos hablando aquí es de 'desenmascararlo', es decir, de ver en qué consiste realmente, en lugar de pasar el tiempo esperando a que desaparezca. Cuando se le quita la máscara al 'yo', surge un relax total en - y en calidad de - nuestra verdadera naturaleza.
Nathan Gill




lunes, 9 de noviembre de 2015

BAÑOS DE BOSQUE. SHINRIN-YOKU 森林浴

“Japón, el país que acuñó el término karoshi, muerte por exceso de trabajo, el país de la competitividad y con las tasas más altas de suicidios, mira ahora a la naturaleza y a sus bosques –que ocupan un 67% de su suelo– para recuperar su paz y equilibrio. El vocablo Shinrin-Yoku, acuñado en 1982 por el gobierno nipón, consiste en dejar que la naturaleza entre por los cinco sentidos, un “baño de bosque”, como lo llaman los anglosajones. Se trata de dar paseos por un entorno natural poniendo atención al olor que desprenden las plantas, el ruido del viento en las hojas de los árboles y toda la gama de colores y texturas que el entorno nos ofrece. Los expertos aconsejan también tomarse un té o una infusión para que el sentido del gusto participe también de esta experiencia.
Los pioneros en esta practica, los japoneses, planean que, en menos de diez años, contarán con 100 forest theraphy sites, bosques especialmente cuidados para que sus estresados ciudadanos practiquen el Shinrin-Yoku. Muchas empresas ya incluyen estos viajes entre sus ejecutivos o empiezan a dar tiempo a sus trabajadores para que practiquen lo que ya es considerado en el país nipón como “medicina tradicional” con carácter preventivo. Cada año entre 2,5 y 5 millones de japoneses, acuden a las sesiones de “terapia del bosque” en alguno de los 48 centros oficiales designados por la Agencia Forestal de Japón. La sesión consiste en unas dos horas de paseo relajado por el bosque, con ejercicios de respiración dirigidos por monitores. Antes y después de la caminata se mide la presión arterial y otras variables fisiológicas para que los participantes puedan comprobar la eficacia del tratamiento.
No sería muy raro que en futuro no muy lejano fuéramos al médico y este nos prescribiera paseos por el campo de dos a tres veces por semana, de una duración aproximada de una hora, durante tres meses y que nos citara después, para comprobar los resultados.”
Resumen artículo publicado en EL PAÍS.


Shinrin-Joku parece estar en la onda del Mindfulness o del maestro zen vietnamita Tich Nath Hanh. Los seguidores de ambos tienen como una de sus prácticas los paseos meditativos en la naturaleza con atención plena. De hecho, la Clínica de Reducción de Estrés Basada en la Atención Plena fue fundada por el Dr. Jon Kabat-Zinn en 1979 en Massachussets, EEUU, tres años antes de que se acuñara el vocablo Shinrin-Joku, así que es posible que haya influido en su surgimiento. Sin embargo, en el artículo se dice que Shinrin-Joku se considera en Japón "medicina tradicional". Entonces, ¿a qué tradición se refiere?
Yo diría que una influencia tradicional japonesa es, sin lugar a dudas, el Shinto, la antigua y originaria religión de Japón. En el Shinto los árboles y bosques son sagrados y, por ello, también pueden ser sanadores. Es raro encontrar un santuario shinto que no tenga un árbol sagrado. Estar en contacto con la naturaleza es estar cerca de la divinidad. Los primeros santuarios eran simplemente arboledas sagradas o bosques donde los kami estaban presentes.  Muchos santuarios todavía tienen en sus jardines uno de los grandes yorishiro originales, un gran árbol, capaz de atraer a un kami, rodeado de una cuerda sagrada llamada shimenawa.
Los japoneses creen que son especialmente buenos los paseos por bosques de hinoki (una especie de ciprés japonés) porque, según ellos, desprenden unos efluvios muy saludables.


Kumano Kodo
Otra influencia de Shinrin-Joku es la de las peregrinaciones, tradición muy arraigada en Japón, y más concretamente la de Kumano Kodo. Kumano Kodo discurre por bosques de las montañas de la Prefectura de Wakayama, en la península de Kii. Durante siglos, esta exuberante y escarpada zona fue considerada, y lo sigue siendo, como un lugar místico y sagrado, morada de los dioses sintoístas y el corazón espiritual de Japón. Allí se encuentra el santuario sintoísta de Kumano Nachi, que tiene su origen religioso en el antiguo culto a la naturaleza de Nachi-no-Otaki, que con 133 metros de altura y 13 metros de ancho, es la cascada más alta en Japón. En la península de Kii también se encuentra Koya san. 
La peregrinación de Kumano Kodo tiene mucho de un baño de bosque, Shinrin-Joku. Y un baño de bosque de unas dos horas de duración, como el que se describe en el artículo, se asemeja bastante a una pequeña etapa de Kumano Kodo.


Kumano Nachi Taisha

Un buen amigo mío, Félix Arce (ha colaborado en este blog con una entrada titulada SOBRE EL SILENCIO (II) que ha hecho la peregrinación de Kumano Kodo, hablando de esto me decía que la motivación de Shinrin-Joku y la de peregrinar por Kumano Kodo son diferentes. Y es verdad, tiene razón. Pero sucede que cuando se camina un buen rato conscientemente, con atención plena, las motivaciones, sean cuales sean, quedan atrás, y solo queda el canto de un pájaro, las hojas de otoño caídas, el olor a tierra mojada...
En Zaragoza los bosques nos caen un poco lejos. Hay que irse al Pirineo o al Moncayo. Pero a falta de bosques, buenos son parques y jardines. De esto hablo en dos entradas del blog tituladas PASEOS CONSCIENTES, una actividad que venimos haciendo en el grupo de facebook “Paseos conscientes en Zaragoza, España”.


Shinrin-yoku 森林浴:

lunes, 26 de octubre de 2015

MEDITACIÓN (IV). JON KABAT-ZINN.

La meditación no aspira a desarrollar una filosofía muy elaborada de la vida o de la mente. No tiene nada que ver con el pensamiento, sino con atenerse a las cosas más sencillas. ¿Está usted, en este mismo instante, viendo? ¿Está oyendo? El que ve y el que oye, sin adornos de ningún tipo, es la mente original, la mente original despojada de todo concepto, incluido el concepto de “mente original”. Eso ya está aquí, ya está presente y, ciertamente, resulta imposible de perder.

La meditación no es una técnica, sino una forma de ser o, si el lector lo prefiere, una forma de ver, una forma de percibir y hasta una forma de amar.

La meditación no es otro modo de hablar de la relajación.



El rasgo distintivo de esa modalidad de ser a la que llamamos meditación es el no apego.

Hay veces que incluso los meditadores avanzados olvidan que la meditación no tiene nada que ver con el logro de algo especial, de llegar a un determinado lugar, sino con permitirnos estar precisamente donde estemos tal y como estemos y que, en ese mismo instante, el mundo sea también exactamente tal cual es.

La meditación consiste en descansar en la conciencia de lo que está sucediendo en el mismo momento en que sucede, sin alejarse de nada, por más molesto o doloroso que sea, por más que no queramos estar ahí, y sin perseguir ni obsesionarnos tampoco por ninguna experiencia, por más extraordinaria y placentera y por más que no queramos que desaparezca.

Jon Kabat-Zinn. Audio en español. Atención Plena en la respiración:









martes, 13 de octubre de 2015

SOBRE EL SILENCIO (IV). MOOJI.

Cuando un ser humano puede soportar su propio silencio, está libre.


Reconoce el silencio natural de tu propio Ser.
El silencio no es un comportamiento.
El silencio no es una práctica.
Es el perfume natural del ser.
Tratar de permanecer quieto no es la quietud.
Encuentra esa quietud dentro de ti que simplemente Es.
No hay nadie para practicarla.
Solo se puede reconocer.
Está aquí.
No se esconde.
No se apresura.
Simplemente deja de identificarte con el pasado,
futuro, presente o con cualquier imagen personal de ti.
Mantente abierto a ser nada.
Ninguna cosa. De manera que simplemente en tu interior seas como un espacio.
Pero este espacio no es inerte, sino un espacio lleno de vitalidad.
- Aún así, no te definas como vitalidad.
No te definas para nada.
Simplemente permanece en la propia atención natural.
Se consciente ahora de ese silencio y ese espacio que no requiere esfuerzo.
Tú no sabes si está adentro o afuera.
No hay borde, no hay frontera para tu ser.
Confirma esto.


Manteniéndote en Silencio o Silencio espontáneo:









lunes, 28 de septiembre de 2015

UN DÍA ORDINARIO EN LA VIDA DE ECKHART TOLLE.

¿Cómo es un día ordinario en tu vida?
Muy simple. Yo pienso relativamente poco. En la vida diaria, si estoy con una persona, la escucho hasta que las palabras surjan, o si estoy en la calle comprando también tengo pocos pensamientos y reacciones. Las situaciones son como son. La vida es muy simple. Muy pocas veces pienso en el pasado y la atención está en la simplicidad. El momento presente siempre es bastante simple porque es solamente eso. La consciencia está en la simplicidad del momento presente. Hay paz incluso si algo no va bien. No llevo encima una identidad. Por ejemplo, en la enseñanza espiritual, la gente me llama maestro espiritual y ellos piensan que es mi identidad pero yo lo veo simplemente como una función. Cuando estoy con un grupo de personas y estoy hablando, entonces soy el maestro espiritual, pero en el momento en que salgo de la sala dejo de ser el maestro espiritual inmediatamente y solamente hay una consciencia abierta que no lleva una imagen de quien soy. Porque cada imagen que llevas te va a conducir al sufrimiento. Voy por la calle sin ser nadie en particular, simplemente un espacio consciente. Das un paseo no como una persona sino como un espacio consciente, o estás tomando un café no como una persona, pensando en tu historia personal, simplemente como un espacio consciente, sin llevar las constantes definiciones de quien soy o hablándome de mi vida con esa voz interior que me cuenta cosas de mi vida: “no estoy contento con mi vida” o cosas así que son cuentos, pensamientos. Estas complicaciones, afortunadamente, no las tengo.
Extraído de la entrevista de Alberto D. Fraile Oliver a Eckhart Tolle.

Cómo es un día en la vida de Eckhart Tolle (subtitulado en español):
https://www.youtube.com/watch?v=CLCm7n_7toc





lunes, 14 de septiembre de 2015

LEONARD COHEN, MONJE ZEN (I).

En 1994, con 60 años, Leonard Cohen ingresó en el Monasterio Mount Baldy Zen Center. Dos años después, fue ordenado monje, con el nombre de Jikan, que significa silencio, y sirvió como asistente personal de su maestro zen  Khoizan Joshu Sasaki.
“Después de la gira de ‘The Future’, caí en picado. Había bebido muchísimo y mi salud estaba tocada.  Así que decidí retirarme, cuidarme como nunca lo había hecho. Al fin y al cabo, un monasterio zen es un lugar de rehabilitación para personas desquiciadas por la vida”.
En 1993, Cohen llevaba veinticinco años practicando zazen, guiado por Sasaki Roshi, maestro zen japonés de la escuela rinzai. Según él “una rama militar, una especie de marines del mundo espiritual, por su rigurosa disciplina. Es como un campamento de boy scouts para gente rota. Pero es una buena vida. Te levantas a las tres de la mañana, te pasas trece horas meditando y cinco trabajando: cortas verdura, das de comer a las gallinas o limpias lavabos. Me encanta. Es perfecto. No podría ser peor”.
Todo empezó a finales de los años sesenta con un sesshin en el monasterio Mount Baldy. Después de tres días de intensa práctica, se convenció de que “aquello era la venganza por la Segunda Guerra Mundial. Con un maestro japonés, Roshi, y un monje alemán, Geshin, a la cabeza del centro, tenían a un montón de chicos norteamericanos andando con sandalias por la nieve a las tres de la madrugada”.
Sin embargo, algo quedó en él. Durante los años setenta y ochenta, pasó tanto tiempo dentro como fuera del monasterio. Llegó a romperse dos veces la rodilla.
En 1993, Cohen se hizo construir una pequeña cabaña de madera en el monasterio, para uso personal, y decidió permanecer con el Roshi hasta absorber completamente su enseñanza.


La meditación hizo su trabajo y, gradualmente, fue disolviendo la angustia que se había incrustado en el corazón de Cohen: “La meditación no es lo que piensas. Te sientas en absoluto silencio y tu mente empieza a repasar todas tus películas. Durante ese proceso, te vuelves tan familiar con los guiones que mantienes en tu vida que acabas hartándote de ellos. Entonces comprendes que la persona que crees que eres no es más que un complicado guión en el que gastas la mayor parte de tu energía. Tras un examen más minucioso, descubres que tu personalidad te asquea. Y eso es porque en realidad no eres tú. Si te sientes lo suficientemente aterrado por esa personalidad, espontáneamente permites que se desvanezca. Y entonces, si tienes suerte, puedes experimentarte a ti mismo sin la distorsión de esa personalidad. Ese es, en esencia, el proceso de zazen, la filosofía de Roshi”.
Mientras practicaba, también componía. “Sentado en meditación, he terminado una larga canción”. En su cabaña disponía de un sintetizador con el que compondría las canciones para su siguiente disco, “Ten New Songs”.


Documental de Leonard Cohen en Mount Baldy Zen Center, filmado en 1966. No está subtitulado en español, pero retrata su vida cotidiana en el monasterio; aparece meditando, tomando té y componiendo sus canciones.





lunes, 31 de agosto de 2015

ETIQUETAR (II). COMPARAR. JUZGAR. SERGI TORRES.

Hace poco estuve en una conferencia de Sergi Torres en Zaragoza. Me llegó especialmente un ejercicio que propuso al final del acto. Se trataba de comer conscientemente un gajo de mandarina. En una entrada reciente del blog, titulada ATENCIÓN PLENA, hay una meditación guiada similar, “comer una pasa”, de Jon Kabat-Zinn. También  Tich Nhat Han hace algo parecido.
Ante una inminente experiencia, como la de saborear una mandarina, pueden suceder dos cosas: que pase desapercibida porque estemos haciendo otra cosa a la vez, como por ejemplo hablar o ver la TV, o que inmediatamente en la mente se abra una carpeta con el nombre “mandarina” y seguidamente se desplieguen una colección de etiquetas, con nombres como dulce, amarga, insípida, ácida, etc.; entonces la mente compara y busca qué etiqueta de estas encaja mejor con el sabor que estamos experimentando y, a continuación, emite un juicio, como por ejemplo, está buena.
Saborear un gajo de mandarina es algo muy simple pero, como la mayoría de nuestras experiencias, está contaminada por etiquetas del pasado. Sin embargo, el ejercicio que propuso Sergi consistía en saborear un gajo de mandarina como si fuera la primera vez que la probábamos, cuando no sabíamos a qué sabía una mandarina, ni cómo se llamaba ese fruto, olvidándonos de cualquier etiqueta anterior. Cuando esto ocurre, no hay nadie saboreando, hay consciencia, presencia, sólo hay sabor, y el sabor es el que es, sin etiquetas.
Sucede lo mismo con otras muchas experiencias. Recuerdo cuando he viajado al extranjero y he visitado una famosa plaza de alguna ciudad cómo, inmediatamente, se ha abierto en mi mente una carpeta titulada “plazas”, seguidamente he comparado, he juzgado y mi comentario ha sido: “pues esta plaza no está mal, pero la de Praga era mucho más bonita”. Y es que el comparar siempre conlleva un etiquetado previo y un juicio posterior. En otra entrada del blog hablaba del ETIQUETAR. Y nos sucede lo mismo cuando nos relacionamos con las personas. También se abre en nuestra mente la correspondiente carpeta titulada “amigo”, “compañero de trabajo”, “inmigrante”, “español”, etc. Y seguidamente comparamos, juzgamos y actuamos en consecuencia.


Sergi Torres Zaragoza 2015 (Esta charla es en el Centro Pignatelli. No es a la que yo me refiero en el escrito. Esta fue un par de meses después):













                

lunes, 27 de julio de 2015

PINTURA Y ESPIRITUALIDAD (III). IKE NO TAIGA 池大雅

Ike No Taiga (1723-1776). Pintor y calígrafo japonés nacido en Kyoto durante el periodo Edo. Ya los seis años empezó a ser instruido en caligrafía y budismo en el templo zen Manpuku ji, con el que mantuvo una fuerte conexión el resto de su vida. La mayoría de sus obras reflejan su pasión por la pintura clásica china de las épocas Yuan y Ming (llamada en Japón bunjin-ga), aunque también incorporará técnicas modernas y revolucionarias en sus pinturas. Es autor de numerosos paisajes sobre los lugares más bellos de su país, colmados de lirismo y poesía. Peregrinó a menudo por las montañas de Japón buscando inspiración. Amigo de Busón, juntos perfeccionaron el bunjin-ga.


Decían de él diferentes críticos de la época:

"Cuando Taiga recibía sus honorarios por una pintura, abría un abanico para que el dinero fuera depositado encima. A continuación lo deslizaba en una caja que tenía al lado, sin romper el sello ni tan siquiera tocarlo. Decía que si lo contaba, se despertaría en él cierto afán de codicia por insignificante que fuera, lo que sería malo. Ya que el don de la pintura era un tesoro que el cielo le había concedido, decía que el dinero que recibiera lo utilizaría sólo para cosas como arroz y mijo. La caja que tenía a su lado se la pasaba a quienes le llevaban productos alimenticios, diciéndoles que contenía regalos del cielo, que cogieran algo y prosiguieran su camino. Los comerciantes habrían la caja, sacaban el dinero, cobraban su cuenta y se marchaban.
-Volved cuando haya más- decía Taiga.
De este modo evitaba tener que tocar el dinero con sus manos".


"En la actualidad hay unas diez personas que pintan bien. Pero si no hablamos de técnica, Ike no Taiga es el único entre ellos que ha renunciado al mundo corrompido. Yo le conozco de antes y he oído hablar de lo que ha hecho, y lo cierto es que tiene todo el aire de un eremita de antaño. Cuando coge sus pinceles, la verdad es que no hay un ápice de vulgaridad en lo que ha pintado".


"Le tenían sin cuidado los convencionalismos, estaba por encima de las cosas materiales y de los intereses mundanos. Era natural que sus pinturas fuesen maravillosas".

Felicidad de la pobreza noble. Koji Nakano. Maeva ediciones. Páginas 85, 88 y 89.

lunes, 29 de junio de 2015

AMANECER EN CAPADOCIA EN GLOBO.

Un día, en el trabajo, una compañera comentaba su próximo viaje de vacaciones a Turquía. El viaje, que era organizado, consistía en pasar unos días en Estambul y también en hacer un recorrido por la Capadocia. Otra compañera, que había hecho ya ese viaje, le dijo que sobre todo no se perdiera subir en globo para contemplar el amanecer en la Capadocia. Costaba 250 €, pero para ella fue lo mejor de todo el viaje. La otra compañera le contestó que sí, que no se lo perdería, que cuando estuvo en las cataratas de Iguazú, lo mejor fue el paseo en helicóptero. También fue caro, pero impresionante.


Poco después una amiga me contaba su reciente viaje a Noruega, y también me dijo que no pudo resistirse a la tentación de subirse en un helicóptero para dar una pasada de diez minutos, a precio de oro, sobre unos fiordos.
Los occidentales somos capaces de hacer miles de kilómetros en avión y de gastarnos una importante cantidad de dinero para ver la cascada, el fiordo, el gran cañón o el amanecer más impresionante del planeta. Yo, como un occidental más que soy, no estoy libre de esta tentación y, por supuesto, más de una vez he caído. No sé, se me ocurre que quizá, tras ese afán de ir en busca de lo extraordinario en lugares lejanos para disfrutar intensamente de la belleza de la naturaleza, estemos intentando de esa forma compensar nuestra incapacidad de percibir la belleza de lo ordinario, de lo sencillo, en nuestra vida cotidiana. Porque ¿alguna vez nos hemos acercado al Parque más próximo a nuestra casa solamente para contemplar el otoño o la primavera? Esto, que yo sepa, solo lo hacen en Japón. Pero claro, ¿a quién le vamos a contar que hemos estado en un Parque de Zaragoza contemplando el otoño? Y si hemos hecho alguna foto, ¿a quién le va a interesar verla?


Precisamente de percibir la belleza de lo ordinario, de lo sencillo, en nuestra vida cotidiana es de lo que va el haiku. El escrito que compartí recientemente titulado PASEOS CONSCIENTES también va de esto.

Amanecer en Capadocia en globo:
https://www.youtube.com/watch?v=w3f0xjsD2Is

lunes, 8 de junio de 2015

AHORA (I). JEFF FOSTER.

Mi gurú es este momento. 
Mi linaje es este momento. 
Mi camino espiritual es este momento. 
Y mi hogar es este momento.

¿Qué está presente ahora? ¿Qué ha sido siempre desde que eras un pequeño bebé, y antes de eso? ¿Qué estará presente mientras des tu último respiro? ¿Qué está presente en el primer respiro, y presente en el último respiro? ¿Qué es eso que nunca envejece? ¿Qué es eso que no compara respiros? ¿Qué es eso que nunca se dice que tiene cinco años, diez años, cincuenta años, ochenta años? ¿Qué es eso que no conoce de nacimiento y muerte?
Sólo hay este respiro. Y este respiro. Lo que tú eres nunca se dice a sí mismo 'este es el primer respiro'. No se dice, 'este es el último respiro'. Sólo hay este respiro, este Ahora. Cada respiro es completamente nuevo, inmediato, fresco, milagroso. Lo que tú eres nunca se aburre de respirar.
¿Qué es lo que está siempre en descanso? ¿Qué es eso que no tiene ninguna necesidad de entender nada? ¿Que es aquello que no tiene que entender el concepto de 'descanso'? ¿Qué es eso que jamás necesita saber cómo descansar, y sin embargo está en descanso, siempre?



A veces, el mejor paso 
es no dar ningún paso. 
Y abrazar el momento 
exactamente como es.
No hay ningún paso 
hacia el Ahora.


La Flor del Ahora
No hay tal cosa como el 'siempre'. 
No hay tal cosa como el 'nunca'. 
Sólo hay el Ahora.




Jeff Foster ¿Quién eres en este momento?Traducido por Tarsila Murguía Morales y subtitulado por Luis Granados.
https://www.youtube.com/watch?v=Rg57GJS47FA&feature=youtu.be

lunes, 25 de mayo de 2015

PASEOS CONSCIENTES (II). CRÓNICAS.

Paseos Conscientes es una propuesta de Ezekiel, administrador del grupo de facebook “Conectando con el Ahora. Eckhart Tolle en español”. Esta es la crónica de cuatro personas del grupo de facebook “Paseos conscientes en Zaragoza, España” que han participado en varios paseos que hemos hecho últimamente:

El paseo me descubrió una mirada ociosa y limpia sobre la ciudad ajetreada. El movimiento sobre nuestras cabezas, el suave crujir de la madera bajo nuestros pies y el ligero fluir de las aguas del río a nuestro costado. En el aire revoloteo, en las ramas nidos... naturaleza viva y muerta que se presenta ante nuestros ojos para no ser juzgada. A la ida la luna junto al puente y el sol a la espalda, a la vuelta el sol en los ojos que obliga a bajar la mirada, observar la madera y durante unos minutos los pensamientos, que llegan y van, saludando en la conciencia plena. Una experiencia consciente muy gratificante.
Elena.

Nuevos amigos por los caminos de la Zaragoza más allá de las palabras.
Encorsetados en la senda de asfalto, los ojos se nos iban al cauce del canal, como buscando fluir con el agua hacia lo natural, lo auténtico, lo verdadero...
Aunque al final pueda percibirse que eso verdadero no puede ocultarse ni buscarse... 
Jorge

Comienzo el Paseo Consciente, inmersa en mi Ser, observadora en el instante presente del milagro de estar Viva y oír el canto de los pájaros, el murmullo del viento meciendo las hojas de los árboles, el discurrir del Ebro entre los árboles, sumergidos parcialmente por sus aguas bravas, oyendo a lo lejos el sonido de los tambores mientras un perro me observa y ruega una caricia y un abuelo pasea feliz acompañado de la inocencia de dos alegres niñas. Mi Ser, sumergido en un estado de paz y agradecimiento a Todo y a todos, especialmente a José Luis, Yolanda y Jorge, por compartir Presencia y tiempo en esta plácida mañana en la que me siento bendecida.
Charo.


Recital de pájaros cantores.
Cementerio de árboles secos centenarios.
Vegetación exuberante, sin domesticar.
El sonido del viento en las copas de los árboles.
Bosque umbrío.
Mariposas blancas.
Sendero oculto por la frondosa vegetación.
¿Por dónde seguir?
Aquí la gente se saluda.
Caminar sigiloso. Casa de los pájaros.
El camino se hace arena y lleva al río.
Golondrinas sobrevolando el río a ras de agua.
Una cigüeña planea un instante y desaparece tras una loma.
Un grupo de escolares aprenden a etiquetar la naturaleza.
Camino de vuelta entre margaritas.
José Luis.



Corazón Advaita. Paseos Conscientes (2). Los pasos de nadie. Jorge Bescós:


lunes, 11 de mayo de 2015

ATENCIÓN PLENA (MINDFULNESS). JON KABAT-ZINN.

Jon Kabat-Zinn (5 de junio de 1944, Nueva York) es profesor de medicina. Sus prácticas de Zen, yoga, y estudios con diversos maestros budistas lo condujeron a integrar partes de esas enseñanzas con las de la ciencia occidental, creando la técnica de Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena (REBAP) y la Clínica para Reducción del Estrés en la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts.


La atención plena, o Mindfulness, es el núcleo o punto de unión de las diferentes prácticas meditativas. Existen muchas corrientes y filosofías basadas en la meditación, así como muchas técnicas para practicarla, pero todas tienen en común esa atención plena, que yo entiendo en un sentido amplio como conciencia pura. Todas las tradiciones han aludido a ella, pero las prácticas budistas son las que lo han definido de forma más precisa. De ahí que la atención plena se haya considerado el eje de la meditación budista. Pero a mí la atención plena me gusta definirla en términos prácticos como la conciencia que se despierta a raíz de prestar atención al momento presente de forma intencionada y sin juzgarlo. Y me gusta añadir: “como si tu vida dependiera de ello”. Porque en muchos sentidos, tanto literal como metafóricamente, la vida puede depender de la calidad de esa atención y apertura de corazón.
Practicar la atención plena no impide que juzguemos: juzgamos constantemente y lo seguiremos haciendo. Pero ayuda a tomar conciencia de cuánto lo hacemos y de hasta qué punto podemos llegarnos a creer nuestros propios juicios. La atención plena ayuda a ver las cosas más como son y no tanto como creemos que son o como nos gustaría o temeríamos que fueran. Esto resulta muy liberador y reduce el sufrimiento, porque gran parte de nuestro sufrimiento viene de no conseguir que las cosas sean como queremos o de obtener cosas que creemos no desear.
Se trata de prestar un tipo de atención especial, menos apegada, que se centra en el momento, una presencia mental lúcida y ecuánime. Porque en esa presencia mental reside nuestra esencia. El problema es que solemos estar tan ocupados pensando y haciendo que lo olvidamos.
Extraído de una entrevista a Jon Kabat-Zinn.

Jon Kabat-Zinn. Audio en español. Meditación comiendo una uva pasa:

Beneficios de practicar la Atención Plena (Mindfulness). Vídeo cinco minutos subtitulado en español. Jon Kabat-Zinn:   https://www.youtube.com/watch?v=jyESbO_xRag

lunes, 27 de abril de 2015

SOBRE EL DESPERTAR (III). ECKHART TOLLE.

Debes de haber fracasado rotundamente a algún nivel, o haber experimentado una pérdida seria o un dolor, para sentirte atraído por la dimensión espiritual.

La palabra iluminación suscita la idea de un logro sobrehumano y al ego le gusta que sea así, pero no es más que tu estado natural en el que sientes la unidad con el Ser.

El Buda sólo te dice lo que la iluminación no es: no más sufrimiento. Pero ¿qué queda cuando ya no hay sufrimiento? El Buda guarda silencio respecto a eso, y su silencio implica que tendrás que averiguarlo por ti mismo. Él emplea una definición negativa para que la mente no pueda convertirla en una creencia o hacer de ella un logro sobrehumano, un logro que te resultaría imposible alcanzar.

Elegir conscientemente la iluminación significa renunciar al pasado y al futuro y hacer del ahora el foco principal de tu vida. Significa elegir habitar en el estado de presencia más que en el tiempo. Significa decir sí a lo que es.

No hay nada que puedas hacer para despertar. Todo lo que hagas serán esfuerzos del ego para que el despertar o la iluminación pasen a ser su más preciada posesión, y así hacerse más grande y más importante.

Cuando aceptas lo que es, cada momento es el mejor. Eso es iluminación.

“Si crees que estás tan iluminado –decía Ram Dass-, ve a pasar una semana con tus padres”.

Eckhart Tolle - Estableciéndose en la Presencia:                                   https://www.youtube.com/watch?v=vWPughlanGo











lunes, 13 de abril de 2015

AFTER ZEN. JANWILLEM VAN DE WETERING.

El reconocido autor de la saga clásica: El espejo vacío y Reflejos en la nada (de los que ya escribí en otra entrada del blog, titulada EL ESPEJO VACÍO), remata su viaje por el mundo del zen con un libro agridulce e irónico sobre la búsqueda espiritual. El título completo ya dice mucho de su contenido: After zen. Experiencias de un estudiante zen de patitas en la calle.
En esta divertidísima obra se desplaza a través del espacio-tiempo, hacia delante y hacia atrás, reencontrándose con personajes de todas las épocas de su odisea espiritual. Con una prosa elegante y amena nos describe la situación de sus antiguos colegas en el zen. Nos vuelve a situar en el monasterio japonés (en este libro revela en cuál estuvo) donde inició su camino interior en la década de los años cincuenta y nos relata sus encuentros y desencuentros con diversos gurús, maestros y rimpochés. No es imprescindible haber leído sus dos libros anteriores antes de leer este, pero yo si que lo recomendaría.
Por cierto, si practicas zen, estás atascado hace mucho tiempo con los koan y no te importa hacer una pequeña trampa, en este libro Janwillem da la respuesta adecuada a unos cuantos.


Me ha gustado especialmente esta reflexión que hace en la página 75 del libro; está en la línea del escrito que compartí en V capítulos, titulado "MAESTROS ZEN: MITOS Y REALIDAD":
“¿No nos queda nada de originalidad? Es que tal vez todos los nuevos maestros zen de los últimos mil años, con la excepción de Hakuin (cuya presencia extravagante ilumina la secta), no han hecho más que seleccionar cuidadosamente una colección de dichos muy usados, sobados, masticados, digeridos y escupidos? ¿Es que no pueden pensar en sus propias anécdotas o recrear incidentes de su propio pasado? Por lo que he podido ver en las escuelas modernas del zen occidental, la originalidad parece haber desaparecido”. 
Un buen libro para regalarse o regalar en el día del libro. Lo recomiendo.

Entrevista en inglés a Janwillem Van de Wetering:

lunes, 23 de marzo de 2015

MEDITACIÓN (III). MOOJI, PAPAJI, JEFF FOSTER, ADYASHANTI.

No tienes que poner sobre ti ningún tipo de práctica extenuante para realizar el Ser. El Ser es lo más natural. Es la mente misma la que está tanto entretenida como enredada en las así llamadas prácticas espirituales para la auto-realización. Aunque algunas prácticas son buenas y necesarias, muchas son dirigidas solo por el ego. Tu verdadero Ser, sin embargo, no necesita practicar nada, pues es inmutablemente perfecto y eternamente presente.
Mooji

La verdadera meditación es Libertad,
Es permanecer en tu propia Fuente.
Lo demás es sólo un ejercicio de concentración.
La verdadera meditación no tiene principio ni fin.
De hecho, el verdadero arte de la meditación
Consiste en estar siempre en meditación.
No hay nada que debas alcanzar, no hay nada que debas hacer.
Meditación es simplemente permanecer en Casa, Siendo.
Papaji

Papaji. Un vídeo subtitulado en español de poco más de un minuto de quien fue el sucesor de Ramana Maharshi, y maestro, entre otros, de Mooji y Gangaji. La mejor meditación:




La meditación no es una actividad realizada por una persona.
Meditación es descubrir que no hay ninguna persona; 
Ningún 'yo' separado, sólido en el centro de la experiencia,
ningún 'yo' que controle nada.
Sólo hay la presente danza del pensamiento, 
del sentimiento y las sensaciones, 
surgiendo y disolviéndose como olas en el inmenso océano 
de conciencia no condicionada.
Tú no meditas. 
Tú eres el océano de meditación.
Jeff Foster


Y sí, existen algunos buenos métodos de meditación. Y, eventualmente, eso también lo deberás dejar atrás, de lo contrario se interpondrá entre quien tú eres –pones un método allí en el medio para encontrarte a ti mismo, un espacio entre tú y tu Ser-. Será la última cosa que dejes atrás. Esta enseñanza, en particular, funciona sin métodos, pero si tienes un método es hermoso. Úsalo hasta que ya no lo necesites más.
Adyashanti


lunes, 9 de marzo de 2015

SUBIDONES ESPIRITUALES (II). WAINE LIQUORMAN.

Un amigo me llamó hace unos años desde Hawai. Había ido a ver un profesor que describía esta experiencia de unidad como una experiencia de Iluminación, ¡y un día le ocurrió a él! Me llamó para decirme que había despertado. Y me describía aquello así: “No se va, ya han pasado un par de días y todo tiene una nueva luz, tiene un aspecto diferente”, y me dijo que era “Uno con todo”. Y mientras le escuchaba, sentí que mi corazón se hundía y pensé. “No, por favor, ¡tú también!” Y aproximadamente un año o año y medio después intentó suicidarse.
En aquel momento no tuve el valor de decirle que eso no era ELLO, que lo que me estaba describiendo era una experiencia de vida maravillosa, fabulosa, pero que, a su vez, era una experiencia dentro de lo fenoménico que finalmente acabaría. Te puedo asegurar que a la gente no le gusta que le digan estas cosas.


Ram Tzu (Waine) oye decir esto constantemente…

Has tenido una profunda, reveladora,
Hondamente conmovedora experiencia espiritual.
Ahora estás enganchado.
Ahora quieres más.
Ahora eres un buscador.

Ningún adicto ha estado nunca
Más dedicado,
Ni más continuamente decepcionado,
Ni se ha sentido más desgraciado.

Antes podías sentirte satisfecho
Con un coche nuevo
O con alguien que te quisiera.

Ahora no te conformarás con menos que la unión con Dios.

Ram Tzu lo sabe…
Estás jodido.



lunes, 23 de febrero de 2015

IMPERMANENCIA. ECKHART TOLLE.

Debes haber fracasado rotundamente a algún nivel, o haber experimentado una pérdida seria o un dolor, para sentirte atraído por la dimensión espiritual. En este mundo, es decir, en el nivel de las formas, todo el mundo “fracasa” antes o después, y todas las realizaciones acaban convirtiéndose en nada. Todas las formas son impermanentes.
En cuanto la mente juzga que un estado o situación es “bueno”, le toma apego y se identifica con él, tanto si se trata de una relación, como de una posesión, un papel social, un lugar, o tu cuerpo físico. La identificación te hace feliz, hace que te sientas bien contigo mismo, y ese estado o situación puede llegar a convertirse en parte de quien eres o de quien crees ser. Pero nada es duradero en esta dimensión donde la polilla y el orín consumen. La situación acaba, o cambia. La misma situación que antes te hacía feliz, ahora te hace desgraciado. La prosperidad de hoy se convierte en el consumismo vacío de mañana. La boda feliz y la luna de miel se convierten en un doloroso divorcio o en una convivencia infeliz.
Cuando el estado o situación con el que la mente se ha identificado cambia o desaparece, ésta no puede aceptarlo. Se apegará al estado que ha desaparecido y se resistirá al cambio.
Las cosas y los estados pueden darte placer, pero no te darán alegría. Nada puede darte alegría. La alegría no tiene causa, surge desde dentro como la alegría del Ser. Es parte esencial del estado de paz interior, del estado llamado la paz de Dios.
No ofrecer resistencia a la vida es estar en un estado de gracia, tranquilidad y ligereza. Este estado no depende de que las cosas sean de cierta manera, buenas o malas.


El sakura, la floración de los cerezos en Japón, marca el fin del invierno y el comienzo de la primavera. Su estallido blanco y rosa dura apenas dos semanas y, además de un espectáculo natural, para los japoneses es una metáfora de lo transitorio. Cerezos en flor, de la directora alemana Doris Dörrie (Hannover, 1955), recoge esta imagen para desarrollar un mensaje vitalista sobre la fugacidad de la vida. "Cuando te enfrentas con la muerte directamente disfrutas más de estar vivo". Después de tres películas filmadas parcialmente en Japón entiende el idioma y sobre todo la idiosincrasia japonesa, que le fascina desde hace 20 años.
Cerezos en flor, según su autora, es un "memento mori", un recordatorio de nuestra fragilidad. A pesar de que ella perdió a su marido hace unos años, Dörrie no considera que su filme sea más íntimo que los anteriores. "Todo mi cine es personal".

Cerezos en flor, una de mis películas preferidas:








lunes, 16 de febrero de 2015

ZAZEN. ALAN WATTS.

La visión del zazen de Alan Watts (1915-1973), uno de los más activos inspiradores del movimiento contracultural en Estados Unidos en los 60 (para mi también fue muy inspirador en mi juventud) y un pionero de la nueva conciencia, es muy diferente de la mayoría de la de los maestros zen de la actualidad. Por eso me ha parecido interesante traerla aquí, porque es bueno contrastar, porque, al fin y al cabo, ¿quién tiene la verdad?

“Cuando el zen llegó a ser menos un movimiento espiritual libre y más una institución establecida, su carácter sufrió un curioso cambio. Se hizo necesario “estandarizar” sus métodos y encontrar medios para que los maestros pudieran controlar a gran número de estudiantes, que tienden a cada más a ser meros niños sin vocación natural, a quien sus piadosas familias envían para que reciban instrucción. La comunidad zen dejó de ser preponderantemente una asociación de hombres maduros con intereses espirituales para convertirse más bien en una escuela eclesiástica con pensionado para adolescentes.
En estas circunstancias el problema de la disciplina se hizo vital. Los maestros zen se vieron obligados a preocuparse no sólo por la forma de liberarse de la convención, sino también de inculcar convenciones, modales corrientes y costumbres morales en los novatos. Es conveniente que el estudiante occidental maduro que encuentra interesante el zen como filosofía o como camino de liberación tenga presente este hecho, de lo contrario puede llevarse una desagradable sorpresa con el zen monástico tal como existe hoy día en Japón. Hallará que el zen es una disciplina que se enseña a palos. Encontrará que su mayor preocupación se cifra en un régimen disciplinario que “educa el carácter” del mismo modo que la anticuada public school inglesa o el noviciado jesuita.
En ninguna de las enseñanzas de los maestros T’ang, desde Hui-neng a Lin-chi, he podido encontrar ninguna instrucción o recomendación del tipo zazen que hoy consiste en la principal preocupación de los monjes zen. Por el contrario, esta práctica es discutida una y otra vez. Así en el T’an-ching Hui-neng (Enô en japonés, 6º patriarca del zen) dice:

Un hombre vivo que se sienta y no se acuesta;
Un hombre muerto que yace y no se sienta.
Después de todo ambos son sólo sucios esqueletos.

Acaso la exageración del zazen en tiempos más recientes forma parte de la conversión del zen monástico en una escuela de varones. Tener a los muchachos sentados durante horas seguidas bajo la mirada vigilante de monitores armados de estacas es sin duda un método seguro para evitar que hagan diabluras.
Con todo, por más que el zazen pueda haber sido exagerado en el Lejano Oriente, acaso una cierta dosis de “sentarse nada más que por sentarse” fuera lo mejor para las mentes nerviosas y los cuerpos agitados de los europeos y americanos. Siempre, claro está, que no se les ocurra utilizarlo como un método para convertirse en Budas.”
Alan Watts. El camino del zen. Edhasa. Páginas 131, 132, 138, 139 y 140.

ALAN WATTS. Conversaciones conmigo mismo (Subtítulos en castellano).

 Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=FledgXE36Ns                                                          

 Parte 2: https://www.youtube.com/watch?v=RMvm4PqNfio 

 Parte 3: https://www.youtube.com/watch?v=6h7gEC2VhaA