lunes, 3 de noviembre de 2014

DESPEDIDAS (II). JEFF FOSTER.

Sentarse a compartir un momento con la agonía es un gran privilegio. Ante la ausencia de un mañana, frente a la absoluta incertidumbre en términos de una historia, lo único que queda es intimidad pura, sólo presencia, un profundo sentido de estar únicamente aquí. Cada momento se convierte en algo sagrado - como siempre lo fue. Cada aliento es infinitamente valioso. Cada palabra es profundamente escuchada y saboreada, cada caricia se perpetúa para todos los tiempos, cada mirada, cada vistazo, todo lo que se dice y todo lo que no se dice, todo lo que se recuerda y todo lo que se olvidó con el tiempo, todo se abraza en el inmenso Ahora, en el único lugar en donde realmente somos, en el único lugar que hemos conocido. Lo que pase "después" es secundario ante esta cálida intimidad, jamás tocada por la muerte ni por la agonía ni por los sueños de un mañana. No puedes abandonarme aquí, porque cada uno de nosotros es el otro, y además, ¿a dónde iríamos? Entra en mi corazón, en donde siempre estuviste y te llevaré conmigo.
En verdad, compartir con la agonía es un honor, un privilegio, una profunda enseñanza de absoluta presencia y quietud. Y todos estamos agonizando, todo el tiempo.
Jeff Foster

Mi adorado padre ha muerto. 
O más bien, el cuerpo de papá ha dejado de funcionar y se ha hecho libre. O más bien, ha vuelto a Casa, a la Fuente, a la Presencia, a lo que siempre fue, a lo que siempre he sido yo, a lo que siempre has sido tú.
Papá murió, pero volvió a casa en nosotros. Soltó su prisión. Se hizo mucho más íntimo. Con el suelo, con la Tierra, con el amanecer, con las mareas del océano, con sus adoradas tortas de chocolate. Él está ahora más cerca que nunca, es más íntimo que la respiración. Ve a través de mis ojos, de sus ojos, no lo sé.
Está aquí, es parte del tejido de todas las cosas, ausente y sin embargo presente, se ha ido, pero está más perfectamente aquí, y yo me entrego a este maldito Misterio, me rindo completamente a él, íntegramente y para siempre.
Con tiernas lágrimas que purifican, con recuerdos preciosos, gracias, Papá, por todo.                   
Solamente Amor
Jeff Foster

Casi siempre que asisto a un funeral, es decir, a la misa y al sermón correspondiente, me acuerdo de un precioso poema de San Juan de la Cruz, “Noche oscura”, interpretado por Amancio Prada. Es lo que a mi más me gustaría escuchar en esa última despedida.


DESPEDIDAS (おくりびと, Okuribito), en algunos países con el título de Violines en el Cielo y también conocida por su título en inglés Departures, es una película japonesa de 2008 dirigida por Yōjirō Takita. Fue ganadora de un Premio Óscar en 2008 como mejor Película de habla no inglesa. Una verdadera joya de película.








1 comentario:

  1. ay ay ay.......

    De todos modos precioso poema y peliculón.

    Un abrazo grande amigo

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