domingo, 27 de abril de 2014

JARDINES ZEN (IV)



TENRYUJI. El templo, de la escuela zen rinzai, se fundó en 1339. Ten-ryu significa “dragón celestial”. Los edificios originales han desaparecido, pero se conserva el famoso jardín del siglo XIV diseñado por Muso. En el centro hay un lago con forma de dragón, rodeado de arena rastrillada, rocas y pinos, con las colinas de Arashiyama al fondo.



SHINSEN-EN. Es el remanente del jardín construido en la parte sur del Palacio Imperial durante el establecimiento de la capital Heian-kyo, la antigua Kyoto. La isla dentro del estanque fue dedicada a la adoración de Zennyo-Ryuo (monja budista). El puente que lleva a esta isla se llama puente Hosei. Es tan notable como su elegante línea curva, que con su fascinante color forma un círculo vacilante con su reflexión sobre la superficie del estanque.


SHOREN-IN. Se encuentra en la zona de Gion. Jardín diseñado por Soami y Enshu. Pertenece a la escuela budista Tendai. Su jardín es de los más bellos de Kyoto.


VILLA IMPERIAL SHUGAKUIN. Situada en las montañas que dominan la ciudad, la villa y sus jardines, de los más espectaculares de Japón, fueron diseñados en la década de 1650 para el emperador retirado Go-Mizuno-o. Distribuido por los terrenos hay pabellones y casas de té, donde el emperador pasaba el tiempo contemplando la luna y componiendo poesía.



DAIGOJI. Es un importante templo de la secta Shingon del budismo japonés y está declarado Patrimonio de la Humanidad. Suntuosos jardines, con sus islas, su ancho estanque, puentes de piedra cubiertos de musgo y 800 rocas.

domingo, 20 de abril de 2014

PETER MATTHIESSEN. NATURALISTA, ESCRITOR Y MAESTRO ZEN.

El naturalista y escritor Peter Matthiessen falleció el día 5 de abril del 2014, a los 86 años, sólo dos días antes de la fecha prevista de publicación en EEUU de su última novela In Paradise.
Sus viajes a América del Sur y el Himalaya no sólo inspiraron libros como Jugando en los campos del señor, El leopardo de las nieves o Far Tortuga sino que le llevaron a descubrir el zen y a convertirse en monje budista zen, en una combinación de descripción de la naturaleza y espiritualidad que caracteriza sus obras.
Durante los años 60 y 70 inició una serie de viajes que, aparte de inspirar sus libros, le hicieron aproximarse a diversas facetas de la contracultura de esos años, como la defensa de los indígenas americanos (escribió En el espíritu de Caballo Loco), la espiritualidad oriental, la experimentación con el LSD y las protestas contra la guerra de Vietnam. En su doble faceta de novelista y escritor de viajes, Matthiessen obtuvo el Premio Nacional del Libro de Estados Unidos tanto en la categoría de ficción como en la de no ficción. Esta considerado uno de los mejores escritores norteamericanos.
Uno de sus primeros cuentos, Travellin’ man fue llevado al cine por el calandino Luis Buñuel (en su etapa mejicana) con el título La joven (1960). Precisamente, esta adaptación realizada por el aragonés recibió una mención especial en el Festival de Cannes.

De Matthiessen he leído un par de libros, El leopardo de las nieves y El río del Dragón de Nueve Cabezas. Diarios Zen 1969-1982. Mandala Ediciones. Los dos me parecieron fascinantes. Me atrajo mucho este autor, por su calidad literaria, su autenticidad, por su estilo fresco y vivencial. Me pareció una mezcla de Jack London y monje budista zen.
Estos Diarios Zen son el relato del periplo interior y exterior del autor durante trece años y reflejan, con sinceridad y con la habitual maestría narrativa de Matthiessen, sus vivencias, dudas, dificultades fracasos y triunfos en su búsqueda espiritual. Las experiencias narradas en estas páginas tienen por marco físico los Estados Unidos, el Nepal y el Japón. Su relato refleja el interesante proceso de introducción del zen en los Estados Unidos y la consiguiente confrontación de dos mentalidades tan diferentes como la oriental y la occidental.
Un libro imprescindible para quien esté interesado en la búsqueda espiritual y el budismo zen. Lo recomiendo. Un buen regalo para el próximo 23 de abril, día del libro.


“Encuentro un lugar para meditar cerca de mi atalaya, resguardado del viento, una hondonada donde la nieve se ha fundido. El aire fresco de la montaña me despeja enseguida y me siento mejor. Viento, hierbas agitadas, sol: la hierba secándose, las notas de las aves que van hacia el sur en el cielo de la montaña no son más fugaces que la misma roca, ni más ni menos, todo es lo mismo. La montaña se abandona a su quietud, mi cuerpo se disuelve en la luz del sol, caen lágrimas que no tienen nada que ver conmigo. No sé qué es lo que las hace brotar.” (Pág. 124).

Peter Matthiessen (1927-2014):                        



lunes, 7 de abril de 2014

PASOS. DIARIO LÍRICO DEL CAMINO DE SANTIAGO. EMILIO PEDRO GOMEZ.


Un día antes
· ¿A dónde voy? ¿Qué incierta maravilla me aguarda? Más que el señuelo religioso y las dudosas cenizas del apóstol, más  que la piedra sarmentosa del románico, más que el embaucador “The end” de Finixterre…persigo sorber las minucias que cada etapa me ofrezca, ahorrar velocidad al alma, asumir la costumbre sorpresa del sendero, recobrar una conciencia milenaria: ser camino.
· Propósitos: no malversas los pasos, burlar lo previsible, desanestiesar la mirada… hacer camino.
· Alcanzar ese lugar donde descargas el peso de tu origen y la culpa desaparece.
· Hablar para alcanzar la plenitud del silencio. Caminar para colmarme de quietud.
· No creer, crear. No durar más, madurar. No llegar lejos, acercarse.



Larrasoaña-Cizur
· Entrar en el paisaje sin perturbarlo, contemplarlo desde dentro como un ser ausente.     
· Dejar sólo la huella externa de narrarlo.
· El presente en mis pies.


Cifur-Puente La Reina
· Tumbado sobre la hierba, en el somero jardín del albergue. Ráfagas de brisa fresca. El melodioso canto de un secreto pájaro sin nombre. La indecisa caricia del sol…El gusto de las cosas, insignificantes, cotidianas, gratis, sencillas, verdaderas.


Torres del Río-Logroño
· Hay que ensuciarse de errores para desenmascarar la verdad. Es preciso enfangarse de sombras para tocar la luz.
· Caminar así día a día, a campo abierto, me convierte en el que soy.


Logroño-Nájera
· Mirar las cosas como las cosas me miran a mí.


Nájera-Santo Domingo de la Calzada
· Cada paso es un tejado a dos aguas. Una pierna descubre, la otra olvida.


Belorado-San Juan de Ortega

En los demás
veo copiado mi rostro.
Estoy sin nadie.



San Juan de Ortega-Burgos
· Placer de madrugar y estrenar el diario silencio de las cosas.


Calzadilla-Calzada de Soto
· Caminar es dejarse vestir por lo que encuentras (te adentras en el campo tan desnudo). 
· Caminar es un simple despojarse, deshojarse de certezas y codicias.



Léon-Villar de Mazarife

Alegra el campo
una triste amapola
en el erial.






Villafranca del Bierzo-O Cebreiro
· Ya en lo alto, me embriago de horizonte. El aire es mío, soy del aire. El fin del mundo es mío, soy del mundo. Somos en uno mundo, aire y horizonte.


Samos-Ferreiros
· Es el momento: el camino decide que me vaya.
· Este es un instante perfecto para aprender a no llegar.
· Peregrinar también es saber dejar de peregrinar a tiempo.
· Una vez que he renunciado a llegar, estoy más cerca.

Regreso
· Al final del viaje, siento que he soltado lastre. Me he librado de rutinarias corazas y pieles superfluas. Menos arropado, soy más yo.
· He sobrevivido con muy poco. Y ese poco ha bastado para enriquecerme.
· Nostalgia del reto de Santiago, del campo abierto, del vínculo con el sendero y los peregrinos que nos acompañan.