domingo, 2 de marzo de 2014

FOCUSING

Upaya significa "medios hábiles", y es un concepto del budismo mahayana que enfatiza el hecho de que los practicantes pueden utilizar sus propios medios o técnicas específicas para conseguir cesar el sufrimiento e introducir a otros en el Dharma. El focusing, al igual que el Eneagrama, del que ya he escrito en otras entradas, es un excelente "medio hábil", de gran ayuda para el despertar. Puedo afirmar desde mi experiencia que, sin ser algo milagroso ni espectacular, casi siempre que he hecho una sesión de focusing me he levantado al terminar bastante mejor de lo que estaba antes. Lo cual ya es mucho.

Focusing constituye una de las más importantes aportaciones del psicoterapeuta Eugene T. Gendlin, autor del libro “FOCUSING. Proceso y técnica del enfoque corporal”. Ediciones Mensajero.
Focusing es un proceso de toma de conciencia y de sanación emocional que trabaja con la experiencia corporalmente sentida. ¡Y se puede aprender fácilmente!
Otro aspecto realmente revolucionario del focusing es que, una vez que se aprende, no es necesario el terapeuta. En los cursos de focusing, una vez que se aprenden los seis pasos, eliges una pareja de focusing, y ella te guía a ti en la sesión y luego tú le guías a esa persona. Si tienes la sesión grabada, como la que pongo a continuación, tampoco hace falta una pareja de focusing.

Sesión completa de focusing guiada:


 SESIÓN DE FOCUSING

1º.- DESPEJAR UN ESPACIO
RELAJAR EL CUERPO:
* Concentrar la atención en sensaciones, en la respiración.
* Llevar la atención hacia el centro-adentro.
* Hacer un inventario (asuntos, problemas, preocupaciones, tensiones, personas).
* ¿Qué me impide estar ahora completamente bien? (no contestes; deja que lo que viene en tu cuerpo dé la respuesta)
DESPEJAR UN ESPACIO:
* Con los problemas, tensiones, etc.… que me ocupan y me preocupan aquí y ahora. No me enrollo. No entro en nada. Solamente saludo cada preocupación que aparezca.
* Con la respiración y la imaginación procuro sacarlos fuera y encontrar la distancia correcta.
* “Yo no soy del todo mis problemas”. Conecto con este nuevo espacio liberado.
ELIGIR ALGO PARA TRABAJAR.


2ª.- FORMAR LA SENSACIÓN-SENTIDA
* Deja que tu cuerpo escoja un problema para enfocarlo. Sin entrar dentro del problema.
* ¿Qué sensación tengo en mi cuerpo cuando recuerdo “el todo” de ese problema? (sobre todo en el abdomen, estómago, pecho, garganta). No es una emoción, es una sensación física: frío, desangelado, desamparado… Tarda de 2 a 5 minutos. No respondas enseguida. Sin etiquetar, sin ponerle nombre todavía. Es más sutil que fuerte. Al principio casi no se percibe. Es una sensación borrosa, vaga. Con la práctica le vas dando volumen. La ausencia de sentir es también un sentir. Incluso “nada” es algo que puede tener cualidades: “una nada gris”, “una espaciosa nada” o “una cansada nada”.


3º.- CONSEGUIR UN ASIDERO
* ¿Cuál es la cualidad de la sensación sentida? ¿Qué palabra, frase, imagen o gesto surge de esa sensación-sentida? (No como un plan previo, sabido, ni como deducción lógica). ¿Qué palabra-cualidad se ajustaría mejor? Como “apretado”,” pegajoso”, “asustado”, “bloqueado”, “inquieto”. “tristeza en el pecho”, “algo pesado en el estómago”, “una inquietud aquí”, “una nada vacía”. Deja que las palabras o imágenes provengan de la sensación. 


4º.- RESONAR
* Muévete una y otra vez entre la palabra (o imagen) y la sensación corporal sentida. Usa la respiración. Respirar…esperar. ¿Se ajusta bien?
* Si hacen juego, ten la sensación de emparejarlas varias veces.
* Si la sensación sentida cambia, síguela con tu atención.
* Cuando consigas un perfecto emparejamiento, las palabras (imágenes) son justo las correctas para esta sensación, entonces permítete el sentirlo durante 1 minuto o así.


5º.- PREGUNTAR (es como probar con diferente llaves)
* Se pregunta al cuerpo y se espera. Lo que viene deprisa es información antigua de tu mente.
¿Qué es lo que acerca de este problema me hace tan…? ¿Qué es lo más frustrante de todo esto? ¿Qué es lo peor? ¿Qué me impide? ¿Qué se interpone? ¿Qué debería suceder? ¿A qué me invita? ¿Qué pasos tendría que dar? ¿Qué es lo mejor de esto?
* Deja responder al cuerpo.


6º.- RECIBIR
Da la bienvenida a lo que vino, agradécelo. Alégrate de qué habló. Es solamente un paso en este problema, no el último. Ahora que sabes donde está, puedes dejarlo ahí y volver a él más tarde. Protégelo de voces críticas que te interrumpen. ¿Quiere tu cuerpo hacer otra vuelta del proceso del enfoque o es este un buen lugar para detenerse?            



1 comentario:

  1. Gracias Jose Luis, es todo un descubrimiento para mí!

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