domingo, 9 de junio de 2013

MAESTROS ZEN: MITOS Y REALIDAD (IV). TONY PARSONS.

Tony Parsons desmonta todo esto con mucha claridad: “Aquellos que hacen proclamas de iluminación o que adoptan ciertas apariencias, simplemente no se han dado cuenta de su naturaleza paradójica y suponen la propiedad de un estado que imaginan que han logrado. Probablemente habrán tenido una profunda experiencia personal de algún tipo, pero esto no tiene absolutamente ninguna relación con la iluminación.
Estas gentes necesitan a menudo adoptar el papel de “maestros espirituales” o de “maestros iluminados” y atraen inevitablemente a aquellos que necesitan ser estudiantes o discípulos. Su enseñanza, enraizada todavía en el dualismo, promueve inevitablemente un cisma entre el “maestro” y aquellos que eligen seguir la enseñanza. Cuando los seguidores aumentan, el papel exclusivo del maestro necesita ser acentuado.

Uno de los síntomas habituales, cuando se ha adoptado tal papel, es la represión de cualquier admisión o signo de “debilidad humana”. Esta evitación crea habitualmente distancia entre el “maestro” y sus seguidores.
Como la especialización del “maestro” deviene cada vez más efectiva, y las demandas de los seguidores devienen cada vez más grandes, así, invariablemente, las enseñanzas devienen cada vez más oscuras y enrevesadas. A medida que la oscuridad de la enseñanza aumenta, el cisma se hace más ancho y muchos de los seguidores devienen a menudo más confusos y sumisos. El efecto habitual entre los afectados puede ser una adulación incuestionable, desilusión o un despertar y seguir buscando en otra parte.
Aquellos que han comprendido y abrazado plenamente la iluminación no tienen absolutamente nada que vender. Cuando comparten su comprensión, no necesitan embellecerse a sí mismos o lo que comparten. Tampoco tienen ningún interés en ser madres, padres o maestros.
La exclusividad engendra exclusivismo, pero la libertad se comparte a través de la amistad.

2 comentarios:

  1. Sí, es una realidad que el vínculo se da sólo a través de la comprensión compartida en una relación absolutamente desinteresada.
    Saludos.

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  2. Pues sí Delia, pero esto que dices no suele darse muy a menudo. Gracias por tu comentario.

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