lunes, 22 de abril de 2013

MEDITACIÓN (I). ADYASHANTI. ECKHART TOLLE.

¿Por qué meditamos? ¿Qué buscamos en la meditación? ¿Es necesaria la meditación?
Últimamente la meditación se está poniendo de moda como una herramienta eficaz para conseguir un mayor bienestar. Abundan los estudios científicos que avalan que quienes meditan se sienten mejor. Muchos meditadores lo atestiguan. Bueno, está muy bien eso de conseguir un mayor bienestar. Si sucede, estupendo. Hay otras prácticas que también lo proporcionan en mayor o menor grado, como la relajación, el tai chi, el yoga, la natación. Pero quiero recordar a quienes practican meditación zen (o Vipassana) algo que a menudo olvidan: que el príncipe Sidharta cuando abandonó su palacio no lo hizo para encontrar un mayor bienestar en su vida, sino que lo hizo en busca del despertar, de la iluminación.
Yo creo que la mayoría lo que buscamos en la meditación, además de bienestar, es una herramienta que nos ayude a salir de la prisión de nuestros condicionamientos, que no ayude a ser libres, porque si nos sintiéramos verdaderamente libres ¿qué necesidad tendríamos de meditar? Sería absurdo.
Sobre la meditación, los diferentes maestros y profesores espirituales tienen opiniones contrapuestas. Para unos es lo más importante, imprescindible para que el despertar suceda. Para otros es necesario, pero sólo al principio del camino. Mientras que para otros es sólo un paréntesis de silencio conseguido de forma artificiosa, desconectado de la vida cotidiana.

Hakuin
Los maestros zen japoneses lo tienen muy claro. Así, mientras Hakuin, en su “Canto de alabanza del zazen”, dice:
¡Oh, el zazen del Mahayana! ¡A él la más grande de las alabanzas! Con abismarse una sola vez en el zazen se borran incontables malas acciones del pasado.


Dogen

Y Dogen, en el “Bendowa”:
Zazen, por tanto, aunque sólo practicado breve tiempo y por una sola persona, vivifica y unifica todas las formas de existencia.
Sin embargo, los antiguos maestros zen chinos no lo ven esto como los maestros zen japoneses posteriores. De Huai-jang, antiguo maestro zen chino, que iniciaba en el zen a su sucesor Ma-tsu, que entonces estaba practicando la meditación en posición de sentado en el monasterio de Ch`uan-fa, se cuenta la siguiente historia:


“Su reverencia”, preguntó Huai-jang: “¿qué objeto tiene meditar sentado?”
“Convertirse en un Buda”, contestó Ma-tsu.
Entonces Huai-jang tomó una baldosa y comenzó a pulirla sobre una roca.
“¿Qué hace usted, maestro?”, preguntó Ma-tsu.
“La estoy puliendo para hacer un espejo”, dijo Huai-jang.
“¿Y cómo va a hacer que una baldosa pulida se convierta en un espejo?”
“¿Y cómo va a hacer que meditando sentado se convierta en un Buda?”

Mientras que Adyashanti dice: A veces la gente me pregunta si debe meditar o no. A estas personas les digo: “Bueno, dime: ¿sientes la llamada de la meditación? No es cuestión de lo que uno debe o no debe hacer”. Y también: Lo importante es ponerse a meditar desde una actitud subyacente de apertura y relajación. Tenemos que trascender la idea de que el despertar o la iluminación sólo ocurrirán si nuestra postura es correcta, pues eso simplemente no es verdad.

Y Eckhart Tolle: Y sí, existen algunos buenos métodos de meditación. Y, eventualmente, eso también lo deberás dejar atrás, de lo contrario se interpondrá entre quien tú eres –pones un método allí en el medio para encontrarte a ti mismo, un espacio entre tú y tu Ser-. Será la última cosa que dejes atrás. Esta enseñanza, en particular, funciona sin métodos, pero si tienes un método es hermoso. Úsalo hasta que ya no lo necesites más.

Adyashanti cuenta algo muy revelador: Todo aquello que usé para tener éxito espiritualmente fracasó. Pero en el momento del fracaso todo se abre. Al hilo de esto se me ocurre que quizá la historia del despertar de Sidharta no fue tal y como nos la han contado. Quizá su despertar no sucedió como consecuencia de una práctica de meditación intensa. Si hubiera sido así, le ocurriría a bastante más gente con sólo hacer lo mismo. Puede que con la meditación le pasara lo mismo que con la práctica de ascetismo extremo que anteriormente había seguido hasta llevarle casi a la inanición, muy cerca de la muerte. Seguramente su práctica de intensa meditación le condujo también al fracaso. Llegó con ella al límite. Había hecho todo lo que podía hacer por alcanzar la iluminación, pero nada ocurrió, entonces admitió su fracaso y se rindió, y en ese momento Sidharta desapareció, el despertar despertó, y nació el Buda.


6 comentarios:

  1. El problema de la meditación es que se ha malinterpretado de tal manera, así como las palabras de Tolle, maestros y tal, que resulta difícil hablar con palabras que no induzcan a incrementar el malentendido. La meditación no es una técnica ni puede hacerse a voluntad. Hay que abandonar todo esfuerzo para llegar a ella, y esto es lo que especialmente han hablado en el Zen. Sin embargo, si pretendes abandonar el esfuerzo , eso en sí mismo es hacer algo, es esfuerzo. Así que para eso se creó el Zen, los maestros Zen deben ser paradójicos, no hay otra manera de que la mente se aquiete.

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  2. Pues sí, hay muchas malinterpretaciones, malentendidos y paradojas, como tú bien dices. Y si la mente no se aquieta, pues también está bien. Saludos.

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  3. JOSE LUIS: Que tema el de la meditacion.Hace 21 años que soy Bodhisatva, por lo tanto ya ni recuerdo las seshines, Ango y zazenes que hice en mi vida... hasta que como sabes lei " La crisis del Zen" de tu autoria, fue para mi un antes y un despues. Deje de sentir que debia ir al doyo diariamente y me encontre con lo mas satisfactorio de la vida practicar cotidianmente ZAZEN porque es para mi esencial,pero en mi casa. Tambien contribuyo para dejar de sentir "que" debia concurrir una conferencia de Eckhart Tolle, cuando dice " es bueno usar la balsa para cruzar el rio, pero no es necesario luego cargarla de por vida ". Es maravilloso sentirme libre y practicar sin motivo, solo porque me es vital y me hace feliz. GRACIAS MIL.

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  6. Gracias a ti, Marcela, por tu testimonio.

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