lunes, 15 de octubre de 2018

UN PASEO EN LA NATURALEZA CON ECKHART TOLLE.


Cuando Buda enseñaba hace dos mil quinientos años, él dijo a la gente que buscasen un lugar tranquilo en el bosque y meditasen ahí. 
Esa era una parte esencial de su enseñanza. Así que la naturaleza también era una parte esencial de su enseñanza.                             

Me gustaría compartir con vosotros cómo experimentar la naturaleza y el estado de consciencia que hay detrás y nos conecta directamente con el ahora; de un modo que ningún micrófono puede captar.

Ningún micrófono puede captar la quietud que hay aquí.              

Para mí la quietud nunca es al cien por cien porque en este momento mi oído derecho percibe un pequeño pitido, mientras la quietud todavía es captada por mi oído izquierdo.

Captar la quietud en la naturaleza es algo muy hondo que requiere un cierto aprendizaje.

Así que tus sentidos tendrán que aprender a aquietarse bastante, a semejanza de todo lo que puedas ver alrededor tuyo.

El secreto de estar plenamente en la naturaleza y experimentar su sonido sagrado es refrenar tanto como sea posible el pensar, cuando estés en la naturaleza, y simplemente ser consciente de la inmensa presencia que hay más allá de las percepciones sensoriales.

Traducción del vídeo “Being In Nature With Eckhart Tolle”: Jorge Bescós.


Being In Nature With Eckhart Tolle:

Este vídeo que comparto, que he grabado en PASEOS CONSCIENTES solitarios por Parques y zonas verdes de Zaragoza, está inspirado en las enseñanzas de Eckhart Tolle: 


Con el título  “PASEOS CONSCIENTES. CRÓNICAS”  hay varias entradas en el blog. Es una actividad que surgió a propuesta de Ezekiel, administrador del grupo de facebook “Conectando con el Ahora. Eckhart Tolle en español”, que llevamos a cabo desde hace años en el grupo de facebook “Paseos Conscientes en Zaragoza. España”, muy en la onda de este vídeo de  Eckhart Tolle.

lunes, 8 de octubre de 2018

TRASCENDIENDO EL SUFRIMIENTO. EVA LEDESMA.




Quería recomendar este libro de EVA LEDESMA, a quien conocí en el grupo de facebook "Paseos Consciente en Zaragoza". Es sencillo, autobiográfico, vivencial, con propuestas de ejercicios prácticos y que transmite autenticidad. TRASCENDIENDO EL SUFRIMIENTO trata sobre todo de discernimiento. Ayuda a diferenciar lo que viene del ego, lo falso, de lo que viene de  nuestro yo esencial, lo verdadero. Me ha llegado especialmente este texto:


“¿Qué deseas? ¿Encontrar una pareja que te quiera y que te cuide? Eso apunta a que no te vives desde el Amor que eres. Si necesitas obsesivamente el orden y la belleza exteriores para vivir, indica que no has descubierto la Belleza y la Armonía que emanan del Ser. Si buscas llenarte de experiencias que te procuren placer, es porque no has reconocido la plenitud que eres. Si has estado toda la vida buscando la Libertad y hacer lo que te da la gana, no has contemplado todavía la Libertad intrínseca a tu naturaleza. 
A mí me ayuda estar atenta y mirar con discernimiento hacia dónde apuntan esos deseos, porque el deseo que emerge de la Fuente no deja rastro de ansiedad. Hay paz. Es claro y puro porque nace de esa fuente donde brota lo cristalino. Así que con la misma Paz desde la que afloraron, se descubre una haciendo lo que la Vida en cada momento presenta. Brotaron de la Paz, se hacen en Paz, y si no se llevan a cabo, también hay Paz”. 

Se dice en la contraportada del libro: “Una crisis es una oportunidad para tornar la mirada hacia dentro y descubrir nuestra naturaleza verdadera. En este libro, su autora nos explica de una manera honesta y sencilla como transitó el camino hacia la liberación del sufrimiento”. El libro trata pues, entre otros temas, del sufrimiento y de cómo trascenderlo, de meditación, de la libertad, del amor… Como esta preciosa poesía de Eva: 


LA MIRADA INOCENTE DEL AMOR 

La mirada del Amor es limpia, 
no busca tu consuelo, ni tu aprobación, 
no espera ni desea nada de ti, ni siquiera quererte.  
Es mirada que se mira a sí misma,  
y que se reconoce como tú, siendo yo. 


Entonces,  
¿qué puedo buscar en ti,  
cuando me he encontrado a mí misma siendo Tú?  
Celebrar el instante, de Ser,  
no de Ser contigo,  
sino de Ser, el Uno,  
el Uno sin segundo,  
desplegando su misterioso juego.

Entrevista a Eva Ledesma: 

Se puede adquirir el libro en AMAZON, entrando en el siguiente enlace:
O también acudiendo a alguna de las presentaciones del libro en Zaragoza.

En la web de Eva se informa de cuándo y dónde son.
https://www.evaledesma.com/actividades 

En el siguiente enlace puedes leer los tres primeros capítulos del libro, por si quieres saber antes de adquirirlo de qué trata: 


lunes, 1 de octubre de 2018

MEDITACIÓN (VII) Y ENEAGRAMA.


La Meditación y el Eneagrama son prácticas complementarias. Las dos son caminos de liberación, que llevan, en mayor o menor grado, a vivencias de despertar.
El Eneagrama es una extraordinaria herramienta de discernimiento. Nos ayuda a distinguir entre lo que viene de nuestro ego de lo que viene de nuestro yo esencial, y produce un esclarecimiento personal. Y es que cuando uno se sienta a meditar, generalmente, de entrada, es el ego quien lo hace. Y si no conocemos el
funcionamiento de nuestro ego puede suceder que se apropie de la práctica meditativa y la utilice en su propio beneficio. Como muy bien dice Eckhart Tolle: “Si no conoces los mecanismos básicos del funcionamiento del ego, no lo reconocerás, y te engañará una y otra vez para que te identifique con él. Esto significa que se apodera de ti un impostor que finge ser tú”. Todo ello dependerá de si estamos centrados o descentrados.
He compartido en el blog otras dos entradas sobre Eneagrama, una titulada ENEAGRAMA y la otra ENEAGRAMA Y CINE.

Uno. El perfeccionista. Su tenacidad, su forma de ser metódica, cuando está centrado, son buenas cualidades para perseverar en la práctica meditativa y no abandonarla a la primera dificultad.
El ego 1 está ciego o es incapaz de ver la perfección ya existente. Es, conforme ganan en serenidad, como descubren la verdadera perfección a su alrededor y en su interior. La meditación es una buena ayuda para cultivar la serenidad que tanto necesitan para contrarrestar la ira, su pasión dominante.
Descentrado en lo negativo del 4, el 1 tiende a la introversión, al pesimismo, al retraimiento, a la melancolía. Su práctica meditativa podría teñirse de esto.
Su listón de exigencia es muy elevado. Nunca quedan satisfechos. Metas imposibles. Severidad, esfuerzo, rigidez, disciplina. El autocontrol es el perfeccionismo de uno. La meditación como deber. Con el tiempo surgirá en ellos la tentación de evaluar su práctica, de comprobar el nivel de sus progresos. Si caen en ella lo que consigan nunca les parecerá suficiente. Es importante ser consciente de todo esto para evitarlo.
Durante la meditación los 1 con frecuencia se autocritican y autojuzgan. Cuando aparezca el crítico interno lo más sencillo y eficaz es prestarle atención, acogerlo, pero sin identificarse con él.
La meditación desde el centramiento en lo positivo del 7 es flexible, abierta, relajada, sin esfuerzo, tolerante, compasiva con uno mismo.

Dos. El ayudador. El 2 se siente superior ayudando. A menudo experimentan una sensación de autoimportancia. Es el orgullo, su pasión dominante. La meditación les puede ayudar a saborear eso de lo que hablaba Jesús en las bienaventuranzas, “la pobreza de espíritu”, el mejor remedio para el orgullo. 
Tienen tiempo para todos, pero no lo tienen para ellos mismos. Su  gran lucha y conflicto consiste en liberarse de la dependencia tan grande que sienten de los demás y ser realmente independientes. Necesitan caer en la cuenta de sus propias necesidades y así recuperar su libertad. La meditación puede ser una forma de dedicarse cada día un tiempo a ellos mismos. De intimar con ellos mismos. De conectar con su yo esencial. Esta es la verdadera libertad que tanto anhelan. Por contra, descentrados en lo negativo del 8, la intensidad y la vehemencia (la pasión dominante del 8) les hará volcarse todavía más intensamente en los demás y les alejará de su interior.
Su identidad parece que sólo la encuentran en el agradecimiento y reconocimiento que los demás hacen de sus servicios. Sin nadie a quien ayudar se sienten vacíos. No saben quién son. Experimentan crisis de identidad. Los ayudadores necesitan distanciarse de los demás para encontrarse. La meditación es una buena ayuda para descubrir quién son verdaderamente en el fondo.
Para centrarse el dos necesita fomentar la sensibilidad del 4, que significa vivir más en contacto con sus propios sentimientos, necesidades y deseos profundos. Y esto es algo que suele suceder con la meditación.

Tres. El seductor. Huyen de sí mismos, porque no se encuentran. Viven en el escaparate, son todo fachada. Por eso, tienen crisis de identidad. No sé quién soy. ¿Quién soy yo sin máscaras? Miedo a conectar con su mundo interior.
Quienes viven para el éxito tienen una gran dificultad para llevar a cabo una práctica meditativa de silencio interior, de estar con ellos mismos, sin hacer nada, ya que su constante activismo les hace considerarla como algo inquietante, y a lo que no acaban de encontrarle el sentido. Aquí no hay escenario, ni farsa, ni publico a quien impresionar. Además les da pavor la posibilidad de que detrás del escenario no haya nada.
La práctica de la meditación supone para el 3 cambiar sus prioridades, adentrarse en lo desconocido, internarse en el propio desconocimiento, perderse, dejar atrás sus máscaras y disfraces, conectar con su mundo interior. Porque lo único cierto de ellos es lo que son cuando dejan de interpretar.
Descentrado, su narcisismo y vanidad, su pasión dominante, se apropiarán de los frutos de la meditación para seguidamente interpretar el papel del despierto, del guía espiritual.
Descentrado en lo negativo del 9,  su meditación se volverá indolente, pasiva.
La búsqueda a través de la meditación, siguiendo su dirección de centramiento en lo positivo del 6, es descubrir la autenticidad en su interior, es mantenerse fiel a su esencia.

Cuatro. El romántico. Se identifican con sus sentimientos. Experimentan bruscos cambios emocionales. O bien están muy elevados o muy bajos. Su atmósfera interior es de remolino, de turbulencia. La meditación es una buena ayuda para que puedan encontrar, como cantaba Franco Battiato (un 4 también) “un centro de gravedad permanente”.
La meditación ayuda al 4 a vivir centrado en el momento presente, sin echar de menos ningún  “paraíso perdido” ni soñar con un “nirvana” futuro. Sentir el momento presente es la mejor forma de vivir creativamente.
Los 4 están apegados al sufrimiento. Melancolía, tristeza, depresión. Sienten que les falta algo para ser felices. Experimentan una sensación interna de privación, de ausencia. Nostalgia, anhelo. Otros tienen lo que a ellos les falta. Es la envidia, su pasión dominante. Descentrados en lo negativo del 2, buscarán eso que sienten que les falta en los demás, y su búsqueda se teñirá de orgullo.
Huyen de lo normal, lo común, lo ordinario, lo corriente. Lo que tanto anhelan está en su interior. Su interior es la mejor obra de arte, y la meditación les puede ayudar mucho a descubrirlo.
Centrados en lo positivo del 1 encontrarán en la disciplina, en el afán de perfección y en la conexión con su visceralidad el "ancla" que tanto necesitan para perseverar en su práctica meditativa. 
La práctica del silencio interior les ayuda a abandonar su mundo de fantasía, a vivir en un aquí y ahora en conexión con su cuerpo, más real. Pero si su ego se apropia de la práctica les llevará a intensificar su ensimismamiento y distanciamiento de los demás y se convertirá en otra forma de ahondar en sus sentimientos, alimentar su melancolía y reforzar su individualismo. Si caen en esta tentación, no sólo se desconectarán de sus verdaderos sentimientos, sino que irremisiblemente se volverán más solitarios, vulnerables e introvertidos de lo que ya son.

Cinco. El pensador. Es el buscador de sentido, por eso se sienten atraídos por la práctica de la meditación, como un camino para encontrarlo. También es el pensador. Su mundo está en la cabeza. La vida les parece demasiado peligrosa para involucrarse en vivirla. Les gusta aislarse, solos, con sus pensamientos e ideas. La avaricia, su pasión dominante, les hace tener un deseo vehemente de poseer la mayor cantidad de tiempo y de soledad que puedan conseguir. Por eso, la meditación, descentrado, puede hacer más fuerte su tendencia al aislamiento y, una vez convertida en uno de sus principales intereses, en otra forma de alimentar su avaricia de tiempo y soledad para ellos mismos. Sin embargo, centrado, la meditación puede ayudarles a acoger y atravesar la sensación interna que a menudo experimentan de vacío, aridez y desierto interior.
Se apegan a sus pensamientos e ideas, a su mundo mental interior. Es por eso que a la hora de seguir una práctica de silencio interior, como la meditación, les cuesta tanto dejarse llevar por la respiración, silenciar su mente, abandonarse. Resulta más fácil para ellos silenciar el exterior que el interior.
Descentrados en lo negativo del 7, surgirá en ellos la dispersión, la huida del sufrimiento y la falta de disciplina, que influirá negativamente en su práctica meditativa.
Por otra parte, centrados en lo positivo del 8, la meditación les puede ser de gran ayuda para saborear la sana sabiduría, que se encuentra en lo más hondo, que significa experimentar las cosas sin la mente personal, prescindiendo de conocimientos y conceptos, y conectar con su visceralidad, energía, vitalidad y fortaleza.

Seis. El lealista. Miedo, inseguridad, duda, escepticismo, constituyen su pasión dominante. Para contrarrestarla a menudo buscan seguridad en autoridades externas. Existe el peligro de que conviertan a su maestro o instructor de meditación en una importante figura de autoridad y que esto genere una relación de dependencia, de la que no les resultará fácil liberarse.
Les falta confianza y seguridad en sí mismos. Tienen mucho miedo en la imaginación. Suelen experimentar una sensación de peligro, amenaza, intranquilidad.
Los 6, cuando logran centrarse, y la meditación es una buena forma de hacerlo, descubren que el miedo y las dudas que les acompañan son una falsa ilusión de su ego. Su yo esencial sabe que nada ni nadie puede herir su esencia, excepto su misma inseguridad. Descubren la autoridad y seguridad en su interior. Se sienten relajados, apoyados por dentro, acompañados. Viven el presente confiadamente, no anticipan el mañana, y así sienten paz y no temor. Están a gusto consigo mismos. También descubren que su autenticidad es su mayor seguridad. Mediante la práctica de la meditación dejan de buscar en el exterior, lo que les sucede sobre todo cuando se descentran en lo negativo del 3, lo que solo van a encontrar en su interior.
Su responsabilidad, lealtad y compromiso les servirán de mucho para no abandonar la práctica meditativa a la menor dificultad.
Necesitan la tranquilidad interior y la estabilidad de lo positivo del 9, su dirección de centramiento. Esto proviene de vivir menos de su centro de la cabeza y más de su centro visceral. Meditar, estar en la respiración, supone bajar de la cabeza la cuerpo. Conectar con el cuerpo les da la tranquilidad y estabilidad que tanto necesitan.

Siete. El optimista. Cuando uno de sus dones, la elocuencia, una vez descentrado, se convierte en locuacidad, al servicio de su pasión dominante, la gula, el silencio interior que proporciona la meditación es el mejor remedio para el 7. También lo es para su tendencia descentrada a la hiperactividad, a la dispersión, a la frivolidad, a imaginar, a planificar y a su mente acelerada. La práctica de la meditación conlleva hacerse más consciente. Escuchar más, hablar menos. Esto es centrarse en lo positivo del 5. Sin embargo, descentrados en lo negativo del 1, su practica se volverá rígida, exigente, y no tardarán mucho en abandonarla.
Claudio naranjo llama al 7 “el encantador encantado”. Su optimismo compulsivo y su tendencia a idealizarlo todo pueden llevarle a una meditación idealizada, encantada. También puede suponer un importante obstáculo su falta de disciplina y compromiso. Es típico en ellos que hablen maravillas de la meditación, pero que muchos días no la practiquen.
La práctica de la meditación supone mirar en mi interior. Sin embargo los 7 huyen de la profundización. Huyen de todo lo que suponga dolor, tristeza o sufrimiento. No afrontan el dolor. Además, raramente viven el presente. Tienen la mente ocupada en opciones positivas y planes. Todo ello supone una importante dificultad para su práctica.
“Los afanes espirituales (como la meditación) pueden constituir un escape para el 7, por cuanto entraña un desatender lo inmediato y lo posible por lo remoto e imposible” (Claudio Naranjo). “Deseo de lograr estados modificados de consciencia, de aplicar significados superiores a los asuntos conflictivos. Escape hacia la luz” (Helen Palmer).

Ocho. El líder. La meditación puede ayudarles a moderar su impetuosidad y vehemencia, su pasión dominante. Sin embargo, tarde o temprano les surgirá la tentación de llevar la intensidad y la visceralidad a su práctica, convirtiéndola en una lucha, en la que el ganador suele ser su ego.
“La típica orientación del 8 hacia un aquí y ahora tangible y concreto –la esfera de los sentidos y de las sensaciones corporales- es un aferramiento lujurioso al presente” (Claudio Naranjo), que nada tiene que ver con la verdadera atención plena.
Viven a la defensiva. Sensibilidad acorazada. Se sienten viviendo en un mundo hostil. Tienen dificultad para aceptar y expresar el lado tierno, agradable, suave, vulnerable, “femenino”. En la debilidad del 8 está su fuerza. Por dentro se sienten aburridos, de ahí la pasión del 8 por el exceso. Esto se debe a que reprimen algo muy suyo, pero que lo mantienen muy enterrado y escondido en su interior: una gran ternura y una gran sensibilidad. Y hacen esto porque consideran toda esa riqueza de sensibilidad como una debilidad.
La práctica de la meditación puede ayudarles a recuperar la inocencia perdida. Cuando esto sucede, ya no necesitan el exceso para aliviar su aburrimiento, porque todo lo ven con ojos nuevos y les llega muy adentro, entonces cede la agresividad y brusquedad característica de su ego.
Descentrados en lo negativo del 5, tienden a encerrarse en sí mismos, aislarse. La meditación puede potenciar esto.
Centrados en lo positivo del 2, la meditación puede ayudarles a conectar con su corazón. A descubrir el poder del amor, antes que obsesionarse con el amor al poder.

Nueve. El pacífico. La aparente iluminación del 9 implica una inconsciencia de la inconsciencia, un adormecimiento de su anhelo. Refuerzan su identidad mediante la inconsciencia, simplificándolo todo (“¿qué más da?”). Viven dormidos a su esencia. Consiguen su bienestar mediante un adormecimiento interno. Es por eso que, al comienzo, la práctica de la meditación no les desagrada, al fin y al cabo es una actividad cómoda y descansada que, aparentemente, requiere poco esfuerzo, no se gasta su energía y les aporta todavía más paz y sosiego del que ya disfrutan. Y es que, como se resisten a lo profundo, porque temen sea conflictivo y perturbador, tienden a quedarse en la superficie de la práctica, por eso se distraen con facilidad, les cuesta concentrarse y enseguida se pierden en agradables ensoñaciones.
Descentrados, tiene el peligro de que la meditación intensifique su pereza, pasividad y retraimiento. Por el contrario, centrados, también puede resultarles de gran ayuda para conectar con su interior y despertar así del sueño en el que viven.
En general, no tienen gran entusiasmo por las cosas. Cuando los 9 comienzan a buscar, por ejemplo, mediante la meditación, es que están despertando. Los 9 en vías de integración, centrados en lo positivo del 3, conectan con su vitalidad. Se niegan a vivir “dormidos”, aletargados. Miran profundamente y sin miedo en su interior, se hacen conscientes, descubren lo valiosos que son.

He publicado recientemente un libro en AMAZON. Se titula EL JARDIN INTERIOR. Es una novela corta y trata de muchas cosas que a mí me interesan, como el ENEAGRAMA, la práctica de la meditación, el discernimiento, la montaña, la atención plena, y hasta hay un poco de cocina. Tiene también muchas referencias y sugerencias a la cultura tradicional japonesa, especialmente al haiku. Pero como indica su título, trata de jardines, sobre todo interiores. Cuesta 3,90 €.

EL JARDÍN INTERIOR. AMAZON.

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lunes, 17 de septiembre de 2018

LEONARD COHEN (V) CONVERSA CON RAMESH BALSEKAR. RESUMEN.





Durante mi visita a Ramesh, en Mumbai, a principios de 1999, fui testigo de la siguiente conversación con Leonard Cohen, y compré la cinta grabada. Después de que llegara a casa, realicé la siguiente transcripción:

Ramesh Balsekar – ¿Me dicen que usted vive en un monasterio zen?
Leonard Cohen – Sí, es correcto. 
RB – ¿Desde cuándo, tres o cuatro años? 
LC – He estado asociado con esta institución durante unos treinta años. Y hace unos cuatro años y medio fui ordenado como monje.                                                                                                            RB – Ya veo, ya veo. ¿Diría usted que es una disciplina bastante rígida?
LC – Lo es, muy rigurosa.
RB – Pero, ¿le gusta?
LC – No particularmente, no.
RB – Bien, eso es honesto. Así, pues, lo que me gustaría preguntarle es esto: la comprensión que usted tenía antes de venir aquí, y aquello sobre lo que yo hablo, ¿en qué se parecen?
LC – Fue la resonancia entre los dos modelos, el suyo y el de mis maestro la que me condujo a estudiar sus libros con algo de diligencia. Sentí que sería apropiado venir y sentarme con usted.        RB – Ya veo. Pero utilizó la palabra “resonancia”. ¿Puede explicar eso un poquito, Leonard?            LC – Encontré eso durante uno de los rigurosos retiros a los que éramos sometidos. Me encontré a mí mismo abriendo uno de sus libros, especialmente “La Verdad Final”; y descubrí que sus escritos iluminaban los discursos de mi maestro, y viceversa.                                                                            RB – ¡Usted ha estado aquí durante diez días!                                                                                        LC – Sí, Señor.                                                                                                                                        RB – ¡Pero ha estado tan callado!                                                                                                          LC – He estado libando el néctar. Es muy delicioso estar aquí. Siento el debilitamiento de ciertos sentimientos posesivos acerca de la condición de hacedor.                                                                    RB – ¡Esa es una palabra muy buena! ‘Posesivo’. ¡Yo, mío! Ya veo. Ahora, este debilitamiento, ¿cómo entiende este debilitamiento? ¿Cuándo comenzó?
LC –  Ya sabe, a lo largo de los años, especialmente cualquiera que frecuente un zendo, una sala de meditación, va a obtener un montón de muestras gratuitas. Si se sienta cada día durante largas horas, y se somete a la falta de sueño y a una deficiencia de proteínas, empezará a tener experiencias que son interesantes. Era el hambre por esas experiencias lo que me mantuvo alrededor, porque YO NECESITABA esas experiencias. 
RB – ¡SÍ! El HAMBRE por esas experiencias. 
LC – Había hambre de maximizar, de continuar, una codicia de… Se desarrolla una codicia por las experiencias de este tipo. Que es lo que pasa en los monasterios. 
RB – Estoy enteramente de acuerdo, sí. Hay una codicia por estas experiencias. 
LC – Muy mucho. Y debo decir que mi viejo maestro daba poco valor a esas experiencias. 
RB – Ya veo. De hecho, ¿le ADVIRTIÓ en contra de ellas? 
LC – ¡Te advierte y TE GOLPEA, en contra de ellas! 
RB – ¿Con su bastón? ¿En el hombro de usted? 
LC – Sí, Señor. No se nos alienta a tomarnos esas alucinaciones en serio. 
RB – Pero, ¿cuán efectivos son esos golpes, Leonard? 
LC – No son efectivos en absoluto. He visto que han sido más efectivos en el caso de otros monjes de lo que lo fueron en este caso [para mí]. Así que respeto el sistema. Es un sistema riguroso basado en un modelo muy utilizable. Pero funciona para unos y no funciona para otros. 
RB – Muy bien. Ya veo. Y lo que ha estado usted escuchando durante diez días, ¿cree que ha marcado alguna diferencia? 
LC – ¡Dulce!                                                                                                                         
RB – ¿Alguna diferencia en esa codicia? ¿Puede explicar eso un poco, por favor, Leonard? 
LC – Su énfasis en la desidentificación con el sentido de hacedor es crucial para el debilitamiento de… la modificación de esa codicia. Y por la gracia de esta actividad, he experimentado… 
RB – ¿Lo ha intentado durante los últimos diez días? Ya veo. 
LC – Sí. Por supuesto, la codicia surge. El hambre surge, legítimamente, y sin que yo lo ordene. La codicia por la paz, por la ecuanimidad, por el equilibrio, surge espontáneamente. Pero siento que, de alguna manera, carezco de palanca alguna [de maniobra] en el aparato. De alguna manera, hay un endulzamiento de toda la experiencia. 
RB – Wayne señaló que, mientras ciertas prácticas producían estas muestras gratuitas, [al mismo tiempo] inflan el ego. Pero, una vez más, el peligro ESTÁ en que – si es la Voluntad de Dios y el destino del organismo cuerpo-mente – el ego se hinche a un nivel en el que el ego henchido se considere a sí mismo un maestro. ¿Ve usted? ¡Y quiere y logra en efecto cientos y miles de discípulos! Y el ego henchido permanece ahí. De modo que puede no ser pinchado. 
RB – ¿Cómo vive usted su vida? ¿Le presenta un problema vivir su vida? ¿Cuál sería su respuesta, desde su experiencia personal? ¿Es vivir su vida ahora, con esta comprensión, una cosa difícil para usted? 
LC – La comprensión ahora es que esta programación, a menos que sea la voluntad de Dios el cambiar la programación, va a ser tal y como es, pero no tengo que verme envuelto en la programación. 
Hay un trasfondo de angustia, de angustia mental, que no parece responder a ningún método que yo imponga en él. Por tanto, cuanto más profunda se hace esta comprensión, menos intento imponer ningún método; y aunque el parloteo y la actividad de la mente continua, no parece tener su aguijón venenoso. 
RB – El parloteo de la mente sucede, pero no hay ningún deseo de que el parloteo de la mente se haga menor. ¿NO es eso lo que está usted diciendo? Entonces, lo que quiera que ocurra, se acepta. ¡De acuerdo, ESTÁ el parloteo de la mente! La naturaleza de la mente es parlotear. Por tanto, el parloteo de la mente puede estar ahí, pero no hay angustia. ¿Es eso lo que está usted diciendo como creo yo que lo está? 
LC – Lo es. Pero incluso si hay angustia… 
RB – ¿Quiere decir que aceptar incluso esa angustia es aceptación? Bastante correcto. 
LC – Correcto. 
RB – Muchas gracias, Leonard. Eso es exactamente lo que esperaba que obtendría de usted. 


Publicado el 28 de septiembre de 2014 por Jane
Adams:
Traducido por Jesús David Zarza. 
Revisado por Esther Alterio.

Leonard Cohen. Take this waltz. Zaragoza live 2009: 



lunes, 23 de julio de 2018

MEDITACIÓN ENTRE REJAS (II). S. N. GOENKA.


En 1994-95, cineastas israelíes viajaron a las prisiones de Tihar y Baroda en el estado indio de Gujarat. El resultado fueron 52 fabulosos minutos de un poderoso documental titulado Haciendo Tiempo, Haciendo Vipassana. La película describe la manera en la cual la meditación Vipassana ha sido exitosamente utilizada, dentro del sistema penitenciario indio, para cambiar drásticamente el comportamiento y la actitud de los internos y de los guardias queparticiparon en los cursos, mejorando así la totalidad de la atmósfera de las prisiones. El curso fue conducido por el Sr. S.N. Goenka y su señora, con 13 profesores asistentes.

Doing Time, Doing Vipassana:

Meditación Vipassana en España tal y como la enseña S.N.Goenka en la tradición de Sayagyi U Ba Khin:

No se cobra por estos cursos, ni siquiera para cubrir los gastos de comida y alojamiento. Todos los gastos son sufragados por donaciones de personas que, habiendo completado un curso, han experimentado los beneficios de la Vipassana y desean dar a otros también la oportunidad de beneficiarse. Deberían tomar ejemplo en occidente bastantes maestros de meditación de las diferentes escuelas y profesores de mindfulness que han profesionalizado la enseñanza de la meditación.
Aunque es de ascendencia Hindú, el Sr. Goenka nació y creció en Birmania. Durante su residencia allí tuvo la buena fortuna de conocer a U Ba Khin, y aprender de él la técnica de Vipassana. Después de recibir entrenamiento de su maestro durante catorce años, el Sr. Goenka se estableció en la India, y comenzó a enseñar Vipassana en 1969. Satya Narayan Goenka exhaló su último aliento en septiembre de 2013, a la edad de 89 años.

El recto camino. Meditación vipassana. Un extracto de entrevista a S N Goenka.
¿Qué es Vipassana?:




lunes, 9 de julio de 2018

RECOGIDO EN EL AGUA. FÉLIX ARCE.


Conocí a Félix Arce en un sesshin (retiro intensivo de meditación zen) hace ya unos cuantos años. Sucedió por casualidad, en el último día, en la comida de despedida. Durante el sesshin no se hablaba, pero en esta comida ya sí. Estábamos sentados en una larga mesa unas 25 personas. Alguien nos relacionó a los dos con el haiku y nos presentó. Disfrutamos entonces de una breve pero intensa charla. Conectamos enseguida. Los dos practicábamos zen, escribíamos haiku y nos atraía la cultura japonesa. Qué encuentro más afortunado. Desde entonces somos amigos y, aunque vivimos en lugares distantes, seguimos en contacto. De esta relación surgió el libro de haikus PUENTE DE PIEDRA, al que dediqué una entrada en el blog.

Quería recomendaros para este verano RECOGIDO EN EL AGUA, este nuevo libro de Félix Arce de haiku y haibun. Félix tiene el don de  escribir con sencillez, sensibilidad y sinceridad de esas vivencias para las que, como él dice, “las palabras siempre faltan o siempre sobran”. Muchas gracias, Félix, por compartir este don.
Final de la peregrinación de Kumano Kodo.
Para quienes practiquen meditación, encontrarán en el libro un par de preciosas crónicas en forma de haibun de dos sesshin, uno en Brihuega (España) y otro en el templo Kotaiji de Nagasaki (Japón).



viene del río…
ese olor en el aire
que cruza el sendero

frente al río
en la mirada de mi hermano
la de mi padre 

mansamente...
la nieve va cubriendo todo 
salvo el río  



INVITACIÓN DEL VIENTO
Sí, lo sabía, algo en mí lo sabía. A veces basta con sentarse junto al río, sin más, sentarse y descansar junto al río que se remansa, que se ensancha y se detiene. Y con él la tarde y su reflejo, y el cielo, quietos. Descansar.

El trazo de una nube, de lo que fue una nube, flota sobre la superficie del agua que no se mueve.

A veces el mundo gira y no se nota.

… yo mismo, desde hace no sé cuánto tiempo, como jirón de nube que cede a la invitación del viento, no había cesado de albergar pensamientos vagabundos, errando por la riberas marinas…

Unas pocas palabras del inicio de Sendas de Oku, el haibun por excelencia, vienen a mi pensamiento en esta tarde junto al río, a la orilla de la primavera. Mi pensamiento que va y viene, que flota sin más bajo el cielo que no se mueve sobre el agua.

Una ráfaga de viento arranca las hojas secas de un quejigo junto a la orilla. Algunas caen sobre el agua. Las hojas marcescentes crujen un momento, revolotean, y flotan ahora. Y de nuevo la calma. Toco el agua, fría, y unas ondas diminutas recorren su superficie hasta desaparecer un poco más allá. Y más allá un somormujo nada solitario sobre el reflejo del cielo, de las montañas, de los pinos.

A veces las palabras flotan sobre el agua, en el viento, todas las palabras vagabundas, hasta que se desvanecen, se hunden, desaparecen. Y se hacen silencio.

Hay diferentes huellas sobre la arena de la orilla. Diferentes tipos de aves y los pequeños pasos de una nutria. Sigo su camino sabiendo que no me llevará hasta ella. Pero sólo juego. Comparo mis huellas con las de ella, caminando juntas ahora. En el cielo un pato, parece un ánade, traza una curva silenciosa en su vuelo y se aleja al descubrirme en la orilla. Mi mirada lo sigue más allá del reflejo de los oscuros pinos sobre el agua, de las montañas, del cielo que se va enrojeciendo.

Y las huellas de la nutria desaparecen entre las piedras, en el agua. Cómo brilla esta agua tan quieta. Cómo brilla el reflejo del cielo que cubre sus huellas y mi mirada.

El repiqueteo del pico picapinos me lleva hacia el bosque. El reflejo de la luz sobre el agua parece temblar sobre los troncos de los quejigos y los pinos. Del nuevo el pájaro carpintero. Una vez, otra. Ahora el silencio. Y el zumbido de las abejas. Una se detiene sobre el tronco de un pino. Brilla con la luz del atardecer que tiembla más allá del agua.

Me siento sobre el suelo y junto a mí las hormigas caminan con pasos diminutos, ajenos a las sombras, trazando sus senderos misteriosos.

El río, el camino, mis pies cansados, el temblor de la luz sobre el agua… ahora comprendo lo que significa no aferrarse a nada. A nada.

Mis manos se extienden perezosas sobre el musgo que envuelve la base de los troncos. Esta blandura aterciopelada parece enredarse entre mis dedos, atravesar mi piel y llegar a lo más profundo de mí.

El pequeño pino que crece entre las rocas, el brezo que comienza a florecer, las hierbas altas que tiemblan en la leve brisa… y pienso de nuevo en Bashô, en su frágil sombra recorriendo los caminos. ¿Tú también lo sabías? ¿Quién nos tendió la mano, caminante, y atravesó nuestra piel con su voz de viento?

Frente a mí un destello. Un hilo de seda que flota en el viento, que se hace visible por un instante y brilla en la luz del atardecer. Y desaparece de nuevo en el viento.

Y un silencio tan profundo como el mundo brilla ante mí. Más allá del canto del herrerillo y el pinzón, bajo el zumbido de las abejas, el profundo silencio de todas las cosas inunda el corazón del bosque.

Y justo ahora, junto a la orilla, sobre la rama de un pino seco, un cuervo acaba de posarse. Y se va. Sonrío. Y ahora la primavera naciendo en el sol que se pone al otro lado del horizonte.

A veces la invitación del viento es tan elegante que sólo cabe ceder. Y dejarse llevar, y brillar un instante sobre las riberas marinas, antes de desaparecer en el viento.

viento del atardecer
algunas nubes
el silencio del grillo

Se puede adquirir el libro en la página web de la editorial:





lunes, 25 de junio de 2018

MEDITACIÓN ENTRE REJAS (I). RAMANA MAHARSHI.

Son muchas y variadas las formas de sufrimiento que experimentamos los seres humanos. “Todos somos prisioneros cumpliendo una sentencia de por vida, prisioneros de nuestra propia mente”. Sin embargo, la sensación de apertura, claridad, espaciosidad, calidez y paz, es decir, de libertad interior, puede sucederle a cualquiera y en cualquier lugar, incluso en una prisión. La profunda vivencia de sufrimiento e insatisfacción, la primera noble verdad del Buda, que se experimenta en una cárcel también puede propiciar con intensidad el anhelo de la liberación. Y la práctica de la meditación ayuda que esto suceda. Es lo que se muestra en este interesante documental.   

Tras los altos muros de la prisión de máxima seguridad de Donaldson, en Alabama, viven más de un millar de hombres, todos ellos peligrosos criminales que cumplen cadena perpetua en una cárcel de la que nunca podrán salir. Pero para algunos de estos presos esta situación se ha hecho más soportable gracias a la puesta en marcha en el correccional de un programa basado en técnicas de meditación budista o Vipassana. El documental nos aproxima a las historias de 36 reclusos que deciden someterse a este proyecto sin precedentes, entregándose a él emocional y mentalmente. Sobrepasamos los muros de esta prisión de máxima seguridad para acompañarles durante los diez dí­as que dura el programa de meditación silenciosa.
The Dhamma Brothers:

Nuestra naturaleza real es liberación. Pero nosotros imaginamos que estamos prisioneros, y estamos haciendo múltiples intentos agotadores para devenir libres, mientras somos libres todo el tiempo. Una ilustración aclarará esto. Un hombre se echa a dormir en esta sala. Sueña que ha ido a recorrer el mundo, que pasa por colinas y cañadas, desiertos y mares, y que después de muchos años de viaje agobiante, regresa a Tiruvannamalai, entra en el ashram y camina adentro de esta sala. Justo en ese momento se despierta y encuentra que no se ha movido ni siquiera una pulgada y que ha estado durmiendo justamente donde se había tumbado. Él no ha retornado después de un gran esfuerzo a esta sala, sino que está y siempre ha estado en la sala. Es exactamente así. Si se pregunta, «¿Por qué siendo libres nos imaginamos que somos prisioneros?», yo respondo, «¿Por qué estando en la sala imaginó usted que estaba inmerso en una aventura por el mundo, cruzando colinas y cañadas, desiertos y mares? Es todo mente o maya [ilusión]».
Ramana Maharshi